Consejos y avisos

29/6/18

Garaje Bouzo 1928


Fotógrafo Desconocido
Circa 1928
RSDE1928000402
El negocio de don Justiniano R. Bouzo 
Papel prensa,  Archivo particular 

  Detalles:   En 1928 uno de los más pujantes negocios de la ciudad, era el gestionado por Don Justiniano R. Bouzo. Se trataba de un "Garage", que no Garaje, (lo que daba un toque francés al tema), donde se hacían concienzudas reparaciones y sobre todo, se vendían buenos coches.  Hudson, Essex, Citroën, Renault y todo tipo de vehículos industriales eran los que se podían encontrar en este negocio. 
    Don Justiniano tenia la delegación de autos Neira (Vigo) en nuestra ciudad y por su prestigio consiguió hacer de su Garaje uno de los más rentables de Galicia, a Ourense en aquellos tiempos acudía gente de toda la comunidad para adquirir sus espectaculares vehículos. Pero también los ourensanos estrenaban sus “Haigas”, doña Angelita Varela compraba en 1928 su segundo Citroën, y el Sr. Freijido propietario de bodegas en Ribadavia se había cansado de su Essex Faetón y adquiría un vehículo esta vez con capota. 

Espero que esta poco conocida imagen sirva para que durante el periodo veraniego os mantengáis expectantes con mis blogs.

 De no surgir ningún inconveniente, desde comienzos de Julio hasta finales de Agosto, será el diario La Region, el medio de difusion para las viejas imagenes de www.ourensenotempo.com y www.ovrense.com. pero no descarto subir alguna entrada veraniega.

                                            Disfrutad del verano

28/6/18

De nuevo el Hotel De Roma

Fotógrafo Desconocido
Circa 1928??
RSDE1928000407
Progreso El Roma desde la clínica de Don Atilano????
Papel prensa, archivo personal (Regalo de Emilio Peleteiro)

  Detalles:  Poco puedo añadir a estas fotografías del viejo y añorado “Hotel de Roma”, si acaso confesar que en este tema me siento un perfecto avaro.

  Siempre quiero ver más imágenes, pero es que en cada una me sorprende algo nuevo. En esta ocasión aunque la calidad de la imagen es muy mala, podemos descubrir el coche que tenía Don Ramiro Lopo, propietario en aquel momento del Hotel, para dar servicio personalizado  a sus clientes.
     Ahhh y por fin conozco todos los usos de los bajos “comerciales" del edificio: el central lógicamente era el Hotel ,con la entrada al restaurante y cafetería, a la izquierda estaba el salón de peluquería del propio Hotel, y a la derecha veo en la foto que estaba un administración de loterías. (No debió de estar mucho tiempo, pero las imágenes proporcionan información no discutible…..).
 La ubicación del fotógrafo, es una especulación, pero pienso que con muchas opciones de ser cierta. Más o menos por ahí estaba la clínica dental de don Atilano. (un recuerdo para los Arnaiz, que me estarán leyendo y lo podrán confirmar...)

    Me gustaria ver mas fotos de este bellísimo edificio, tanto del exterior como del interior; seguramente en alguna casa estén las fotos del banquete de boda de los abuelos, o alguna comida de empresa que tambien las habia, por no hablar de bautizos y bailes varios. Animaros y rebuscar en esas viejas latas de Cola Cao que están en el fondo del armario, llenas de recuerdos hermosos casi siempre. 

Si las queréis compartir recordad mi maiOurensenotempo@hotmail.com

27/6/18

Crimen de Parderrubias, Por Juan Carlos Sierra


Una segunda colaboración del profesor Sierra, en la que nos descubre uno de los mas trágicos sucesos vividos en el vecino Parderrubias.


Crimen en la Casa Rectoral de Parderrubias en el año 1936.
Por Juan Carlos Sierra Freire
   En el mes de junio del año 1919, una vez fallecido el cura Don Benito Garrido, se hace cargo de la Parroquia de Santa Olaia de Parderrubias don Alfonso Losada Fernández, párroco en ese momento de Pereira de Montes. Permaneció en el cargo hasta junio de 1921, fecha en la que llega como encargado de la Parroquia Don Adolfo Outumuro Outumuro, natural de O Outeiro. Lamentablemente, don Adolfo fallece muy joven, solo tres años después, volviendo don Alfonso a tomar las riendas de la Parroquia durante unas semanas. Este fue el primer contacto que el cura Alfonso Losada -nacido en Leborín (Barxa) en 1883 en el seno de la familia de Benito y Agustina- tuvo con nuestra Parroquia, la cual sería regentada durante los siguientes cinco años por don José Balboa González (1924-1925), don Pedro Vázquez González (1925-1926) y don Ambrosio Cid Fariñas (1926-1929), hasta que un día de 1929 Don Alfonso regresa nuevamente para hacerse cargo de la misma. En ese momento, no se podía imaginar que su nueva etapa al frente de la Parroquia de Santa Olaia de Parderrubias finalizaría trágicamente en la madrugada del 13 de junio de 1936.
Rectoral de Parderrubias
   El 14 de junio de 1936 varios periódicos locales y nacionales (El Pueblo GallegoEl CompostelanoLa VanguardiaGaceta de Tenerife, etc.) se hacían eco de uno de los sucesos más dramáticos ocurridos en la década de los años treinta en Parderrubias: el asalto a la Casa Rectoral en la que habitaba el Párroco don Alfonso Losada Fernández. Aunque en un primer momento, y dada la situación prebélica que vivía España, pudiese parecer un crimen político, el suceso no tuvo ninguna connotación política más allá del intento de robo perpetrado por delincuentes comunes.
   A partir de las noticias publicadas por la prensa escrita en esos días y del testimonio de  algunos testigos del suceso, podemos saber que, en la madrugada del 13 de junio de 1936, dos individuos entran en la Casa Rectoral con la intención de robar. Habían permanecido escondidos desde varias horas antes en una casa próxima, esperando a que llegasen las tinieblas de la noche y a que abandonasen la Rectoral las visitas que había tenido el cura en ese día, entre ellas presumiblemente la de don Felisindo Grande Seara, cura vecino de la Parroquia, conocido entre otras cosas por la autoría de la novela “Don Proleterio y Valdomino”, en la que propone una “refutación del marxismo”. Como consecuencia de la resistencia que ofrece el cura para evitar el robo y de sus gritos de auxilio, los asaltantes le descerrajan varios tiros, dos de los cuales le dañan mortalmente un pulmón y los intestinos (El Pueblo Gallego, 14 de junio de 1936). Aun así, los asaltantes se apoderaron de algún dinero y varios objetos (La Vanguardia, 14 de junio de 1936). Ante los gritos de auxilio de la víctima, acuden los vecinos del pueblo, que viendo la gravedad del herido se organizan para ir a caballo hasta la parroquia cercana de Pereira de Montes, con la finalidad de avisar a su Párroco, don Castor Gayo Arias, para que se acercase hasta Parderrubias con el objeto de impartir la extremaunción al malherido, y tratar de llevarlo a un centro hospitalario (El Compostelano, 15 de junio de 1936), en donde fallecería el día 28 de ese mismo mes.
El Pueblo Gallego, 14 de junio de 1936.
  Los primeros vecinos que llegan la Rectoral, al lado de la iglesia parroquial, intentan tocar las campanas para pedir auxilio, pero se encuentran con la sorpresa de que la cuerda de las campanas había sido estratégicamente cortada. Así recogía la noticia del asalto el diario El Pueblo Gallego:
   Los autores del crimen habían sido los mismos que cometieran meses atrás el homicidio del conocido ganadero Manuel Mera. Se trata de Constantino Vázquez, natural de la provincia de Lugo, y José Campos  (Pepe das Hortas), de nacionalidad portuguesa. Son detenidos días después del crimen por la Guardia Civil de Celanova en O Furriolo. Se trata de viejos conocidos de la Justicia, pues habían ya estado en prisión en anteriores ocasiones por diversos robos. 
  Esta es la noticia de la detención publicada por El Pueblo Gallego:
El Pueblo Gallego, 25 de junio de 1936
     El Libro Parroquial de Parderrubias, en el apartado referido a la relación de sacerdotes que rigieron la Parroquia, hace una detallada descripción del suceso con elementos no reflejados por la prensa de la época. En esa relación de curas, al llegar a don Alfonso Losada Fernández, en las páginas escritas años después de su muerte, se señala que
…desempeñó el cargo hasta el día 13 de junio de 1936, fecha en que fue vilmente asesinado”.
Y a continuación se hace una descripción pormenorizada de los hechos, en la que algunos detalles no coinciden con lo publicado por la prensa:
A las dos horas (por tanto en plena noche) del mes de junio de mil novecientos treinta y seis, dos hombres, después de haber taladrado y abierto la puerta que da al Cementerio entraron en la habitación-dormitorio del párroco y le dispararon dos tiros hiriéndolo mortalmente.
     A las voces de auxilio acudieron los vecinos sin dar tiempo a  los malvados para el robo ni pudieron tan siquiera verlos; a los pocos días fueron capturados y entraron en la cárcel pero enseguida los pusieron en libertad porque gobernaba entonces el Frente Popular. Al ocurrir el Alzamiento de Franco, dieron con ellos; uno cayó cerca de Barbantes perseguido por la Guardia Civil; otro cayó e Corbillón o sea fue capturado por una partida de falangistas que lo llevaron al monte del Furriolo donde, por lo visto, los mismos ladrones habían robado y dado muerte a un ganadero apellidado Mera; de allí lo llevaron a la cárcel de Celanova donde a los pocos días ya no estaba…
      Volvamos al Párroco. El Párroco en gravísimo estado fue llevado a un Sanatorio a Orense, pero no quisieron intervenirle por considerarlo gravísimo; así que se vio en la necesidad de entrar en el Hospital Provincial en medio de insultos y blasfemias; tampoco allí quisieron intervenirle por considerar inútil toda intervención, pues los proyectiles le habían atravesado un pulmón.   Toda la parroquia fue a visitarle y él declaró solemnemente que ninguno de sus feligreses había tenido parte en el crimen y que todos eran muy amantes de su párroco.   El día veintiséis del mismo mes volvieron a traerlo a la Rectoral y murió a las 18 horas del día veintiocho o sea dos días después.
    El día treinta le dieron sepultura y tuvieron un solemnísimo funeral al que asistieron más de treinta sacerdotes y la parroquia en pleno”.     En el libro de difuntos de la Parroquia de Parderrubias podemos leer:
“…falleció el día veintiocho del actual a consecuencia de un colapso cardíaco según certificación facultativa. Hizo testamento en el Hospital de Orense por ante el Notario Sr. Gambón donde hace constar su última voluntad… Fue funerado con treinta y ocho sacerdotes de cuerpo presente. Testigos D. José y Manuel Garrido vecinos de Parderrubias. Treinta de junio de mil novecientos treinta y seis. Castor Gayo Arias“.
Don Alfonso Losada fue sepultado en el cementerio parroquial de Parderrubias, ubicándose su sepultura en la entrada de la puerta principal de la iglesia.
Sepultura de don Alfonso Losada en el cementerio parroquial de Parderrubias
Para visitar el blog del profesor y ver la entrada original haced Clic Aqui

26/6/18

Progreso en obras


Fotógrafo Augusto Pacheco
Circa 1971
ERPA1971000409
Las obras de la "carretera" Progreso
Papel fotográfico, Archivo Museo Etnóloxico de Ribadavia 2007GP_1079, Xunta de Galicia

Detalles Tenía yo la "muy" respetable edad de ocho años, cuando un suceso vino a trastocar mis costumbres infantiles. Residía yo de aquellas en Progreso 73, (el edificio que fue Torre de la ciudad con sus ocho pisos más bajo entresuelo y ático, total 11 plantas sobre la calle), cuando un buen día de finales de Junio en el que dábamos por terminada la jornada de juegos en la Alameda, debía de ir tan entretenido con el balón, que tardé en darme cuenta, la calle estaba cortada al tráfico normal y en lugar de coches circulando había tres o cuatro excavadoras palas y demás vehículos de construcción poco conocidos por mí.  
     La calle Progreso iba a sufrir la primera y que yo recuerde única gran reparación que tuvo, se cerró al tráfico durante más de 10 días, y se levanto el asfalto que capa sobre capa se había ido acumulando a lo largo de los años, yo y otros ilusos como yo hablábamos de modernos aparcamientos o nuevas entradas para nuestras casas, pero al final fue nada más que una pequeña reparación para mejorar drenaje y nueva capa de asfalto, eso si las aceras quedaron más altas. 
    El hecho de que Pacheco le sacara esta y al menos otra fotografía da fe de lo inusual de estas obras, ¿os imagináis Progreso cerrado durante diez días hoy en día?, aunque fuera en verano. Lo que digo al principio de trastocar las costumbres infantiles, es por que como era verano y la calle estaba cerrada durante esos días, cuando bajabas la bolsa de la basura, (que por cierto había que dejarla en la calle Cruz Roja), siempre encontrabas algún amigo con el que dar unas patadas a alguna pelota en medio de Progreso, la puerta del Simeón era la portería, cuantos pueden decir que han jugado ahí al fútbol????.

     Ahhh si os fijais en la izquierda de la imagen, veréis el letrero de La Belga, que mas de uno no recuerda donde estaba. 

25/6/18

Club de Campo Sevilla



Fotógrafo Aficionado -José Manuel Freire Conde-
Circa 1972
FFAF1972000407
Los Freire en las piscinas del Club de Campo Sevilla
Papel fotógrafico, Archivo familia Freire Guirau


  Detalles:  En 1968 la ciudad sufrió o mejor dicho disfrutó, una transformación inusitada en lo referente a instalaciones deportivas.  Donde solo había un estadio público (Couto) junto a muy escasas dependencias escolares, (la mayoría privadas, Maristas, Carmelitas, Salesianos, Josefinas etc.). En menos de cuatro años se inauguró el pabellón de los Remedios, la piscina de Oira, se trabajaba en Santo Domingo y el Club de Tenis. Y fruto de la iniciativa privada nacía el Club de Campo Sevilla.

  En febrero del 68 don Alfonso Castro Rial, promueve la construcción de una piscina e instalaciones deportivas anexas en la llamada Villa Sevilla, también conocida como Finca Sevilla.  La idea era fomentar la natación, el tenis, baloncesto y tiro, además de facilitar un espacio lúdico donde celebrar fiestas. El formato sería una sociedad de pago: cuota de entrada 5000 pts y pago mensual de 100 pesetas; los hijos de socios tenían que abonar también una pequeña cuota; y los no residentes podían hacerse con el derecho a entrar precio pago de 500 pts año los varones y 200 pts las señoras. 
  Yo no fui socio, pero tanteando a quienes sí lo fueron, la mayoria me comentan que la cuota inicial no era habitual que se pagara dadas las continuas campañas de captación de socios existentes. 
      
   Me faltan muchos datos y tengo que confirmar otros; la vida del club remato hacia el año 76 y en su lugar aproximadamente hoy está el Paco Paz. Algo en lo que coinciden mis informadores es que el celo por la calidad de las aguas hacia que estas fueran un autentico "peligro", los bañadores perdían su color y en algunos casos se transformaban en "velos" transparentes, en el caso de los hombres no eran causa mas que de unas risas, pero cuando era una chica la que veía como su modelito transparentaba, el problema era serio; me dicen también que aún se investiga la causa de que en aquellos años entre la juventud ourensana estuviera de moda el pelo amarillo....

(seguiré buscando y recopilando datos, pero también necesito fotografías, solo he conseguido estas fruto de la generosidad del amigo Javier Freire Guirau)