Consejos y avisos

15/5/26

El Tarzán Orensano. 1950


 El Tarzán Ourensano

 Un misterio de 1950.

Los años de posguerra no fueron fáciles, y menos para familias que habían quedado rotas o que ya con anterioridad sufrían problemas. El caso más frecuente era el de niños con enfermedades mentales a los que la falta de ayuda social condenaba en muchos casos al encierro o al abandono. En el mejor de los escenarios cuando la familia era pudiente, su vida transcurría bajo una continua vigilancia y en casos críticos el medico incluso aconsejaba que se les atara.

En la ciudad fueron varios los casos conocidos, pero son los desconocidos los mas graves, ya que suponían abandonos e incluso crímenes. Hoy sin embargo no me apetece recordar algo tan desagradable, así que aprovechare para recuperar una historia que apareció en mis consultas mientras intentaba documentar sucesos similares. Hoy recordaremos al “Tarzán orensano”.

El personaje de Tarzán de los monos, creado por Edgar Rice Burroughs, es conocido desde 1912, No obstante no fue hasta la década de 1930 cuando alcanzó fama mundial, gracias a la interpretación del atleta Johnny Weissmüller en la gran pantalla. En Ourense tuvimos nuestro propio Tarzán aunque su historia fue mucho menos cinematográfica y su desenlace, aunque satisfactorio, dejó tras de sí numerosas incógnitas.

 Todo comenzó la tarde-noche del sábado 2 de septiembre de 1950. Un grupo de gente que estaba en torno a las vías del tren en las Caldas, vio a lo lejos lo que parecía una niña, con ropas raídas y desaliñadas. En un primer momento la figura intento huir, pero intuyendo que necesitaba ayuda la siguieron hasta conseguir detenerla. La primera sorpresa, fue su aspecto totalmente desaliñado, y la comprobación que no era una niña, sino un chico con el pelo tan largo que le llegaba a la cintura. Iba descalzo y vestía una camisola tan deteriorada por el tiempo que a duras penas le cubría el cuerpo.

 En un primer momento se hizo cargo del niño Carmen la guardesa de las obras del ferrocarril, quien le proporciono ropa y comida. Al mismo tiempo se avisaba a las autoridades, que llegaron con la idea de trasladarlo al asilo de la Barrera, mientras se realizaban averiguaciones.

Durante el tiempo que permaneció con Carmen, el joven fue incapaz de articular palabra alguna; solo emitía gritos y sonidos guturales que recordaban a los de un animal. Una vez ingresado en el asilo, y tras comprobar que no mostraba signos de agresividad, se le permitió interactuar con otros niños. Estos, en un intento por comunicarse, comenzaron a recitar nombres al azar para ver si reaccionaba. Al pronunciar "Javier", creyeron detectar un leve gesto de asentimiento, por lo que se asumió que ese era su nombre.

Esa estancia en el centro, fue muy breve, ya que el chico en cuanto pudo se escapó. Tal vez tantas miradas y preguntas fueran excesivas para alguien que aparentaba llevar viviendo tanto tiempo en soledad.

El niño jugando con un reloj en el asilo de la barrera.

Rápidamente las fuerzas locales se dispusieron en su busca, pero de nuevo fue una casualidad la que facilito encontrarlo. Entre dos vagones de la estación, un operario del ferrocarril lo encontró al día siguiente y nuevamente volvió a recluirse en el asilo de la barrera. Comenzaba así la labor de intentar identificarlo y explicar que había sucedido. No existía en los alrededores de la ciudad ningún reporte de desaparición que coincidiera con sus características, lo que sugería que el joven podría haber estado vagando por los montes durante más de un año.

 Pasado un mes de estancia en el asilo de la barrera casi se podía decir que estaba integrado, eso sí, pasando por alto otras dos fugas y otros tantos intentos fallidos. El principal problema era la comunicación, ya que prácticamente no pronunciaba palabras. Se le notaba interés y ganas de hablar, pero su vocabulario se reducía a una docena de palabras que repetía al escucharlas. Un detalle que fue decisivo: en algunos momentos usó palabras más habituales en Portugal que aquí, como bola por pelota, o carro por coche….

Eso sumado a la falta de posibles casos de huida o desaparición en el entorno, obligó a ampliar el radio de acción, para encontrar su origen. Uno a uno se fueron descartando los posibles casos de desaparición en la provincia, Al final se pensó en un posible deambular del muchacho desde algún lugar mucho más lejano. A esa teoría se sumaba la tendencia del chico a esconderse en la zona del ferrocarril, lo que hacia pensar en una cierta familiaridad.  En esa tesitura las autoridades decidieron realizar unas fotografías y circularlas por la prensa del norte de Portugal.

«Encontra-se num asilo de Orense ( Espanha) um menor que aparenta 14 ou15 anos, de cabelo castanho e olhos claros. Que naquela cidade foi encontrado abandonado próximo da estaçao do caminho de ferro. No dia 1 de setembro do ano corrente.»


 Foto publicada en los diarios portugueses para facilitar su identificación.

© Biblioteca Pública de Braga – Universidade do Minho

No fue de manera inmediata, pero afortunadamente a finales de noviembre una señora portuguesa de la zona de Vila Real, se ponía en contacto con las autoridades para que la ayudaran a recuperar a su hijo al que había identificado en la foto publicada. La alegría fue inmensa dado que desde el mes de abril en que había desaparecido mientras jugaba con otros niños en el pueblo de Valpaços, ya se le había dado por muerto.

Final feliz para una historia que guarda muchas preguntas sin respuesta. A pesar de que he intentado averiguar que fue de ese niño, no he conseguido ningún tipo de información, cierto es que para su total reintegración en la sociedad, buscar la confidencialidad es lo mejor que se puede hacer.

Lo que sí se puede descartar es la mayoría de especulaciones iniciales de la historia que hablaban de un trágico accidente en el que fallecían sus padres, o de malos tratos que le llevaron a escapar al monte, incluso se le suponía testigo de un violento crimen en los montes portugueses. Cierto es solamente que ese muchacho de tan solo 12 años tuvo que afrontar una experiencia durísima, pero que su fortaleza de espíritu le permitió resistir un viaje de mas de 100 km entre Valpaços y Ourense, en el que seguramente se enfrentó a peligros impropios para su edad, además de ser capaz de alimentarse por sí mismo. Me gustaría saber que fue con el tiempo de ese muchacho que probablemente aun siga vivo hoy; tendría, si no me equivoco 88 años, y uno de sus apellidos seria Rey….


Mi agradecimiento a don José Paulo Azevedo da Silva, de la biblioteca pública de Braga por su colaboración.


20/2/26

Crónica Negra. La niña Carmen. El Crímen del Areal

 San Cosme , El Areal no estaba acondicionado y el funeral partió desde la que había sido plaza da Fonte Arcada. 1909 I.A. 

 Crónica Negra. La niña Carmen

El crimen del Areal

                No es la crónica negra la que mas me gusta recordar, pero con frecuencia me comentáis que es bueno no olvidarla intentando que no se repita. Difícil porque muchos no aprenden por mas que se equivoquen, pero…

               En mis lecturas son muy variados los casos que podrían incluirse en esta Crónica Negra Ourensana, algunos son causa de mayor repulsión que otros, principalmente cuando la víctima es una niña indefensa como es este caso. Si por encima el asesino también es menor de edad, aún resulta más inexplicable, pero ocurrió:  El asesinato de san Cosme, 1909.

            Me llamó la atención en su día ver que la prensa situaba los hechos en el barrio de San Cosme, extramuros de la ciudad, cuando los hechos ocurrieron en la calle Areal (aprox. Por detrás de la actual Sierra Martiña). Al final decidí no preocuparme por el lugar exacto, y al no existir que yo sepa imágenes del caso, con ayuda de la I.A. he intentado simular un escenario…

            Retrocedamos a comienzos del año 1909, En un caserón de la calle del Areal (que desemboca en San Cosme), viven la viuda Felicia Conde de 40 años con sus tres hijas de 14, 10 y año y medio; hace poco más de un año que falleció el marido quien las dejo en una posición más o menos holgada: casa, fincas, unos galpones que alquilaban para cría de ganado a otros vecinos y algo de dinero.

            Por otro lado, los hermanos G. Q. Avelino (15) y Manuel (17), de una familia desestructurada, la madre con no buenos antecedentes y el padre se había suicidado a finales del año anterior. Felicia que conocía a la familia, al necesitar ayuda para las fincas decide contratar a Avelino a comienzos del año, pero poco después viendo las pocas ganas de trabajar del muchacho lo despide y le da su puesto a otro hermano G.Q. de once años.  En el poco tiempo que estuvo en la casa, Avelino conoce los andares y secretos, con lo que en varias ocasiones se sabe que durmió en alguna dependencia anexa con su hermano mayor, y seguramente que, aunque pasaran desapercibidos algún pequeño hurto llevó a cabo. El caso es que la confianza fue a más, y así el 24 de julio en compañía de su hermano entran de noche a la casa se comen unos trozos de empanada y cogen unas calderillas que estaban en la cocina.

             ¡Ojalá!. Hubiera quedado ahí la cosa. Viendo lo fácil que les resultaba entrar y salir sin ser vistos, y conociendo la ubicación del arca donde Felicia guarda sus ahorros, deciden volver a actuar el 31 de julio. Duermen esa noche en un Ripper estacionado próximo a la calle del Baño, cosa que hacen con frecuencia y saben que temprano los verá el “Cojo”, un vendedor de hierba que los conoce de pequeños, y les servirá de coartada. Al despertar con cuidado de no ser vistos se acercan al caserón, donde al rato ven salir a Felicia con su hija mayor y el hermano pequeño de los G.Q. que había ocupado el puesto de Avelino.  Entran en la casa y se dirigen hacia la habitación donde se guarda el arca. La desgracia quiso que en ese momento la niña Carmen de 10 años se despertara por el ruido y al salir de su cuarto viera a los ladrones. Soltó un grito y uno de ellos dio la vuelta y al verla, con un hacha que había cogido en la casa para romper el arca, le asesto dos golpes mortales en la cabeza. Con frialdad pasmosa siguen hacia el cuarto y con habilidad la abren y se hacen con el botín, unas pocas joyas y aproximadamente unas 1500 pesetas..

En la plaza mayor se encuentran Manuel y Alejandro "El Cojo" I.A.

            Salen de la casa y cada uno por su lado se encaminan al centro de la ciudad. Avelino se dirige directamente al bar de Panchito en la plaza de la Trinidad, sabe que el podrá ayudarle a escapar y también intentará proporcionarle coartada.   Manuel en busca de afianzar su coartada busca al “Cojo”, y le encuentra en la plaza mayor delante de la Armería Calvo y le convence de ir a comer algo en el Panchito…
            Hacia la plaza de la Trinidad se dirigen y allí se encuentran con su hermano y al poco rato baja Manuel Otero “Panchito” el tabernero. Durante el juicio se demostraría que todo era un montaje para que Alejandro “El Cojo”, pensando que decía la verdad los encubriera. 

            Con total frialdad aparente los dos hermanos y Panchito que se había comprometido a ayudarlos a escapar hacia Coruña donde embarcarían para América, encargaron a la criada que fuera a comprar unos pollos para prepararlos y mientras se pusieron a jugar a las cartas los cuatro. Así los encontró la pareja de la guardia Civil que los buscaba desde poco después de ocurridos los hechos. Varias pistas encontradas en el lugar del crimen los acusaban y para terminar de aclararlo, en la taberna se encontró el dinero y algunos de los objetos robados.

Ese mismo día 1 de agosto, en la taberna del Panchito de la calle del Villar enfrente de la plazuela de la Trinidad, son detenidos los dos hermanos, junto al propio Panchito por encubridor

            A pesar de la sencillez del caso, la justicia para garantizar que no se cometan errores, es lenta y así fue como el juicio tardó en celebrarse casi dos años. El 24 de mayo de 1911 se dicta sentencia: Condenando a cada uno de los hermanos a 18 años de cárcel y a Manuel Otero a 8 meses por encubridor. Además de una indemnización para la familia de la fallecida.

            Con todo eso se hizo justicia pero la perdida jamás se repone, los crímenes son así, se pueden perdonar, pero jamás olvidar.

3/6/25

Ourense no Tempo, colaboración con "Cuarto Milenio"

 

Ourense no Tempo en Cuarto Milenio

Va a hacer casi un año que el amigo Fernando Méndez, me llamó para que entre los dos, hiciéramos una colaboración con el programa de Iker Jiménez, "Cuarto Milenio". Y en varias ocasiones se lo anuncie a mis amigos y seguidores para que pudieran ver uno de mis artículos de la Crónica Negra Ourensana, escenificada con actores. El caso es que Como no era un tema de actualidad, hubo que esperar para verlo, pero al menos personalmente creo que mereció la pena.

Además de profundizar en los datos, buscando testimonios de personas que lo vivieron de cerca, y localizar las ubicaciones reales, han escenificado los hechos con gran realismo. Espero que os guste.

Si queréis leer el artículo en el blog, con las fotos que publique en su día lo tenéis en este enlace.

Leer en Ourense no Tempo

O si lo quereis leer en La Región, este es el enlace.     La Región, Crimen de Belle

Gracias a la productora y a Iker Jiménez por ayudarnos a dar a conocer historias de nuestro Ourense; aunque sean de la Crónica Negra. Visto el resultado, me tiene a su disposición...  GRACIAS

Las cuestiones tecnicas para subir el archivo al blog, han sido gracias a mi buen amigo Domingo Paz.

14/11/24

De nuevo las riadas. ¿aprenderemos???

Inundaciones de 1986 Os Peares.



Procuro escapar de la actualidad para no fomentar comparaciones, pero en estos dias varios de vosotros me habeis pedido fotos de riadas en nuestra provincia, y aunque os he remitido a visitar el blog porque ya teneis en el varios articulos, se que muchos teneis dificultades para navegar por el blog. "cosas de la edad". (perdon por la broma pero...)

Las primeras fotos que os muestro son de una de las zonas que peor lo tienen pasado: OS Peares, su situacion en la confluencia de tres cauces de agua. Miño, Sil y Búbal  hace quer tenga todas las papeletas para que en caso de crecidas el pueblo lo "note". 
En este caso las fotos son del año 86, pero si visitais el grupo  de facebook "Todos tenemos alguna relacion con los Peares" Click aquí, podreis ver mas e incluso leer recuerdos de los directamente implicados.

 Y a continuacion recupero un articulo que habla de ese tragico problema mas en plan general, lo publique en el blog y en la Región, el 28 de enero del 2022.  
Al final no podemos olvidar que Ourense tiene unos cuantos rios, y aunque los hombres estan acostumbrados a intentar robarle su espacio, estos tienen paciencia y saben esperar, a  los rios les dejamos cicatrices, pero ellos cuando reclaman lo suyo. Hacen daño.

Las riadas Aurienses.

Año 59 ourensanos cruzando la pasarela del Pelamios. (Foto Villar)

     ¿No os tiene ocurrido que de tanto ver algo,  termina por pasar desapercibido?, a mi me ocurre con frecuencia, y cuando me doy cuenta incluso tengo un sentimiento de vergüenza o como mínimo de culpabilidad. Podría hablaros de magnificas vistas, puestas de sol o unos cuantos ejemplos de mas sitios y situaciones, pero no quiero cansaros, seguro que cada uno tendrá sus ejemplos. El caso es que en ocasiones  la naturaleza se resiste a permitir ese olvido y se revela, ese es el caso de mi artículo de hoy, ¡Cuando nuestros ríos deciden reclamar atención!!!

   En Ourense tenemos la gran fortuna de ver pasar el Miño por el medio de la ciudad, y por si eso fuera poco otros tres afluentes juguetean en barrios de nuestra ciudad: Barbaña, Lonia y Regato dos Muiños. Por algún motivo que desconozco nunca hemos sabido darle la importancia y uso que seguramente se merecen estos torrentes, ¡algún día....!. 

Quizás por ese casi olvido, todos los años se nos da un toque de atención, los cauces se desbordan, y aunque por fortuna suele ser más un espectáculo que otra cosa, a lo largo de la historia hemos tenido episodios que han dejado huella, incluso llevándose vidas. 

     De 1656 es la primera referencia que tengo de crecidas en el Miño,  pero fue la de 40 años después (1696) la que de confirmarse los datos habrá sido la más grande:  "....llego a pasar más cantidad de agua por detrás de Nuestra Señora de los Remedios de la que lleba el Miño en algunos tiempos de hibierno....” en otro párrafo nos descubre un tétrico escenario: .... ...ques a donde rebalsa el Miño con el entropiezo de la mar, entre otras muchas cosas, se allaron dos padres de san Benito que fueron para allí y una señora de buen porte y un sazerdote y otras muchas personas que llebó el río con muchas mas que no pareçerían.....” (Texto de Antonio de Novoa, párroco de Santa Eufemia 1696).

   Al margen de estos textos manuscritos, no tenemos más información de esas crecidas, teniendo que avanzar hasta el 1844 para tener datos contrastados de la que hasta ahora fue la peor de todas, irrefutable la altura que alcanzaron las aguas porque se decidió dejar marca en las piedras del puente de cual había sido tal nivel. Esta es la inscripción que lo indica: “Alta de la Avenida 19 FB 1844”. (Situada en el entorno de la Caseta do Legoeiro). En el 46 sabemos que otra crecida hizo que el “Gefe político” de la provincia decidiera hacer una fortificación en el puente mayor para evitar la huida hacia ´Portugal de los rebeldes, dada la imposibilidad de cruzar el rio por otro medio.

   

A Ponte en Diciembre de 1909

Es de la siguiente, la de dic. 1909 la primera que he podido conseguir pruebas graficas. Fue ¿Cómo no? El maestro Pacheco quien se encargo de fotografiar aquel espectáculo de nuestro Miño por encargo de “Vida Gallega”. Sin duda una riada impresionante, pero lo que la convirtió en más peligrosa si cabe fue el haberse producido en fechas tan próximas a las Navidades (comenzaron las crecidas el 21 de dic. Y se alargaron hasta el 26), vías de tren cortadas y carreteras en muchos casos  intransitables, obligaron a los viajeros a realizar rodeos inverosímiles y no exentos de peligros.

La siguiente crecida que llama la atención fue la producida en 1935, que afecto sobremanera al Barbaña, el cual durante unos cuantos días se convirtió en perfectamente navegable, a pesar de las imágenes que dejó, se puede decir que no tuvo consecuencias irreparables. No se puede decir lo mismo de la riada del 45, la crecida se produjo por la noche y con tal virulencia que aunque no fue muy larga en el tiempo, el volumen de agua caída genero un torrente que cogió desprevenidos a varios vecinos que terminaron ahogados (25 fallecidos del entorno de la ciudad Pontón Villaescusa, Cartelle, Carballeira, Polvorín), y se llevo por delante varias de los pasos del Barbaña en la ciudad, Puente Pelamios, y A Ponte pequena (como se llamaba el pontillón que  había debajo de la plaza (al lado del antiguo matadero). Cuentan que también fueron muchos los daños que tuvo el edificio de la Casa de Baños La Moderna.

Ponte Pelamios en el 45. (Foto Cándido Cid)

Muchos pensaron que el problema de las crecidas desaparecería por la profusión de embalses y presas que a partir de los cuarenta comenzaron a surgir por la geografía española y principalmente Gallega, pero en el 59 sucedió una desgracia en la cercana Zamora que lleno de nuevo de precauciones a nuestros vecinos, fue en el pueblo de Ribadelago donde la rotura de la presa de Vega de Tera, se cobro la vida de la cuarta parte de la población. Días después de esa terrible tragedia muchos vecinos del Couto y Canedo subieron al seminario ante el miedo de que la inminente crecida del Miño tirara alguno de los embalses que lo “dominaban”.  Finalmente en la ciudad los daños fueron mínimos, aunque de nuevo los pueblos del entorno sufrieron la violencia de las aguas, y dieron lugar a escenas que hoy provocan sonrisas aunque en aquellos momentos generaron auténtico pánico: una granja de cerdos de A Farixa quedo totalmente destruida y sus “habitantes” fueron vistos nadando por el rio al lado de un burro al que se perdió la pista después de pasar por el Ponte Pedriña (Ervedelo).

A Ponte Vella en el 1966

Y para terminar por hoy con estas catástrofes, citar solo la que dio lugar a esta fotografía. La riada del 66, que aunque se intento controlarla, la debilidad de nuestra “Ponte”, quedo en evidencia; al golpear las aguas una de las cepas centrales, provoco el derrumbe que se aprecia, por fortuna todo quedo ahí y no se produjo ninguna víctima mortal.

Fueron muchas más las crecidas de nuestros ríos, y muchas también las anécdotas que se podrían contar pero por hoy creo que es suficiente para que recordemos que el rio siempre reclama RESPETO.

Barbaña 1935 Archivo Pueblo Gallego Foto Villar (Leopoldo)


Riada del 65

Si quereis ampliar datos en el buscador del blog podeis escribir RIADA y os apareceran varias entradas, como la de la catastrofe de las Ermitas, Crecidas en el Barbaña, El Tamega desbocado en Verin etc etc.

¿Aprenderemos????

12/4/24

Crónica Negra, Accidentes


Francisco Alomar Florit (foto de sitiodeciclismo.net) y el monolito de Cudeiro en su honor (foto Javier Torres)

No me gusta fomentar el morbo, de las historias truculentas, pero me recuerdan con frecuencia que olvidarlas, como la historia es estar condenado a repetirlas.

Dentro de la serie de la crónica negra Ourensana hoy le toca el turno a tres casos de los que se encuadran en los llamados “accidentes”, y si bien se supone que en estos no existe intencionalidad, al menos negligencia. …

Bueno, si acaso el primero es mas imprevisible y tal vez por eso resulto más doloroso…

Muerte de un ciclista. -

No sé si nuestros mayores recuerdan que el 9 de agosto del 1955 fallecía en las cercanías de nuestra ciudad, quien estaba confirmando como una figura del ciclismo internacional. “El caminante solitario”. Os hablo del ciclista mallorquín. Francisco Alomar Florit (nacido en 1928). Quien había dado el salto a la profesionalidad, en el año 1951, y ya contaba en su palmarés, con la medalla de bronce de los campeonatos de España en ruta (años 53 y 54), premio de la montaña, y un segundo puesto en la etapa Mónaco Marsella del tour de Francia (1955).

   En esos días estaba compitiendo con su equipo el Peña Solera-Cacaolat en la vuelta ciclista a Galicia; desconozco las causas, pero el equipo decidió abandonar la carrera al finalizar la etapa de Noya. En ese momento la mayoría de los corredores (Alomar, Vidaurreta, Segú, Corrales y Massip), emprendieron el regreso por carretera en un vehículo del club, y Bahamontes el sexto integrante del plantel se dirigió a Vigo para coger un avión hasta Madrid.

   Con la intención de mantener la forma, los deportistas decidieron realizar algún tramo del recorrido en bicicleta, y uno de esos tramos fue desafortunadamente el de Cudeiro donde ocurrió la tragedia. Los datos del siniestro, son muy confusos, pero todo hace pensar que el bidón de agua que portaba Alomar en su bicicleta, unido a una de las peligrosas curvas que tenía esa carretera, fueron los responsables de la caída. (En el momento del accidente Alomar circulaba en última posición del grupo, por lo cual ninguno de ellos pudo ver la caída), el ruido producido fue el que hizo que sus compañeros se dieran cuenta del suceso.

    A pesar de los cuidados dispensados por los doctores García del Villar y Guitian, no se pudo hacer nada por salvarle la vida (el primer diagnóstico lo había realizado en la casa de socorro, el doctor Novoa Valencia, ordenando su traslado urgente al hospital).

   La noticia dejo muy afectado al pelotón que seguía disputando la vuelta a Galicia, Trobat amigo y compañero de equipo de Alomar sufrió un ataque de nervios al enterarse del fallecimiento, y Bahamontes para digerir al mal trago decidió venir en bicicleta desde Vigo, a Ourense.   Hoy en día en Sineu pueblo natal de Alomar han erigido una estatua en su honor, y en la carretera de Cudeiro tenéis el hito que se ve en la fotografía.

Accidente en la avda. De Francia. (Ervedelo). -

Revista Vida Gallega 1935, hoy en esa esquina se instala un ascensor público.

Dentro de la CRONICA NEGRA OURENSANA, existen varios episodios relacionados con la construcción, pero sin lugar a dudas el más trágico por número de víctimas mortales, fue el ocurrido en la Avenida de Francia en 1935. (Calle de Ervedelo) 

Revista Vida Gallega 1935, hoy en esa esquina se instala un ascensor público.

El mes de diciembre de 1935 fue especialmente lluvioso, registrándose inundaciones y desgraciadamente muertos en muchos lugares de la geografía española; Ávila, y Salamanca fueron algunos de los lugares que padecieron los efectos de las inclemencias del tiempo. Nuestra ciudad tuvo en aquellos días un triste protagonismo, con la lluvia y el descuido humano como actores principales.

El primer tercio del S. XX, el hoy populoso barrio del Couto, comenzaba su desarrollo; lo que habían sido hasta ese momento unas cuantas casas de labranza, en medio de huertas y viñas, amén de un par de casas de recreo construidas buscando que las riberas del Miño ayudaran a paliar los efectos del calor Ourensano;  iba a experimentar un cambio radical.
El primer paso había venido de la mano de los hijos del industrial Malingre Parmentier, que en el 1896 deciden trasladar la fábrica del parque de San Lázaro, a lo que hoy es "entrada principal" del barrio (Cruce Ervedelo con Avda. de Portugal); años después (1925) fue el asilo del Santo Ángel de doña Angelita Varela, después el campo Burgas (1928 antecedente del actual estadio del Couto). Esas grandes obras fueron acompañadas de la necesidad de construir edificios de viviendas, con lo que llegamos al punto que hoy nos interesa.

A las doce de la mañana del 26 de diciembre del 1935 en la obra que se estaba realizando en la avenida de Francia, pegado al Puente de Ervedelo, se cayó el muro de la quinta planta del edificio en construcción; en ese momento trabajaban en el lugar cerca de una treintena de obreros, de los que nueve perecieron, y por lo menos otros siete resultaron heridos de gravedad. La causa del siniestro, desde los primero momento se entendió que había sido la gran cantidad de lluvia caída los últimos días, sumada a los defectos de construcción que rápidamente comenzaron a aflorar, nada más iniciarse la investigación por parte de las autoridades; (los forjados se habían hecho con chatarra, somieres viejos….).

Se sabe que el propietario y el contratista de la obra fueron arrestados, y sus bienes embargados de manera preventiva; como era habitual en aquella España de comienzos del siglo pasado, (y a pesar del tiempo transcurrido….), pasaron los días, semanas, meses y no se avanzaba en la resolución del caso. El arquitecto pasaba las culpas al contratista, este al propietario y este …..

Por mis datos probablemente con algo de culpa fue el propietario quien después de los fallecidos y heridos llevo la peor parte, respondiendo con parte de su patrimonio y una temporada de reclusión.  El resto de implicados consiguieron librarse de manera sorprendente con sanciones mínimas y en algún caso ni eso.

  Como dato curioso, revisando prensa de la época descubro que varios periódicos nacionales situaban el edificio del siniestro junto al Puente de la Burga. Para que no queden dudas, se trataba del edificio donde estaba el taller de Angelito y hoy una cafetería, “viniendo de Ourense al Couto” a mano derecha antes de cruzar el puente de Ervedelo.

Fotografía anterior al inicio de las obras del edificio siniestrado.

Para otro día queda recuperar los accidentes con vehículos, en los que por desgracia Ourense cuenta con los dos mas graves de la historia en autobús, La Rúa 1977 y Verín 1987.

12/6/23

Crónica negra. Se estrenaba el Puente Nuevo 1930


 Se inauguró como ya sabemos en el 18 después de un largo periodo de obras y algunos conflictos que no permitían abrirlo al trafico; hoy no es su mejor momento el que os voy a contar, pero no se puede esconder que ocurrió, y por desgracia no fue el único

Primer suicidio del Puente Nuevo 

Fue el primero de abril de 1930,  cuando los periódicos de la ciudad abrían la portada con la trágica noticia de que: Un joven se suicida arrojándose al Miño desde el puente Nuevo; de ser cierto, era el primero del que se tiene constancia.

El relato rápidamente se pudo construir porque el protagonista lo hizo de manera que no quedaran dudas de su intención. Si acaso pequeñas diferencias entre lo que contaba cada cabecera, de prensa pero al final todo encajaba. 

Hacia las 7 de la mañana un joven de 16 años se hizo acompañar de un amigo de 12, con la excusa de ir a nadar al rio. cual no seria la sorpresa del niño cuando habiéndose quitado la ropa su amigo le dice que la entregue en el Fielato del Puente y de manera inmediata se sube a la barandilla del puente arrojándose al vacío.

Estupefacto y asustado el niño se dirige al fielato donde entre balbuceos cuenta a los guardias de arbitrios lo sucedido, estos se lanzan a comprobar en la zona si aun se puede hacer algo pero ya no ven nada. El siguiente paso fue revisar la ropa para comprobar si tenia alguna pista para identificar al propietario, encontrando una nota que de manera indubitable confirmaba el suicidio: "Desesperado de mi vida quise ponerle fin"...

El resto no es mas que un relato de dolor, en el que se hace difícil comprender hasta que punto esa familia sufrió, lo ocurrido; máxime cuando seguramente los motivos eran salvables...

Sin entrar en mas profundidades, queda el hecho como una fecha luctuosa de las efemérides ourensanas, en la que nuestro Puente de Hierro se estrenaba en esas lides...


El titular de La Zarpa, fue durante mucho tiempo uno de los chascarrillos Negros de la ciudad porque en el segundo párrafo afirmaba : Afortunadamente la desgracia tuvo plena confirmación... No quiero imaginar el enfado de don Basilio al percatarse de tan lamentable error.

21/3/23

Muchos lo considerarían una tragedia

 

Cruce Peña Trevinca- Monte Medo ???

Por fortuna yo aun era pequeño (7 años) y no me entere de esto que muchos considerarían una tragedia.

 Y no es porque el camión que perdió los frenos terminara en estado de difícil reparación, ni siquiera por los grandes daños sufridos en la fachada del edificio contra el que impacto, tampoco es por el gran susto que llevo el chofer que afortunadamente salió ileso, sino por la terrible perdida que supuso que toda la carga de cerveza que transportaba el vehículo se perdiera en el accidente, o casi. 

Porque, quiso la fortuna que en esos días se estuvieran realizando trabajos en las calles de la ciudad (Como me suena eso...) y justo donde el camión se estrelló una cuadrilla de obreros trabajaba en una zanja, ante el estruendo salieron rápidamente  a la superficie y al ver el desastre,  de manera heroica y con grave riesgo para su salud, "hicieron lo que pudieron", al final tuvieron que abandonar, pero no sin antes haber dado buena cuenta de todos los botellines que aun presentaban algo de gas. ¡LASTIMA!!!!

Perdón por la broma pero es que así me la encontré.


Y este es el texto de la noticia:

Alrededor de las nueve y veinte de la mañana de ayer  se registró un aparatoso accidente de circulación en el que por fortuna, no hubo que lamentar desgracias personales.

A la citada hora por el barrio de San Francisco, bajaba el camión OR- 18726, cargado con cajas de cerveza y al  parecer por fallo de los mandos mecánicos, el camión inicio una corta carrera, que quedó truncada al ir a empotrarse, como muestra la foto de nuestro repórter  grafico Reza, contra una casa, resultando el vehículo y la casa con daños de consideración. El vehículo quedo medio colgando por la parte de atrás en  una zanja en la que se hallaban trabajando algunos obreros , los cuales, según se comentaba en el lugar del suceso, al darse cuenta del peligro que corrían salieron apresuradamente de la zanja.

15/4/22

El crimen de "Belle"


Recorte del plano de Domingo Fontán que permite ubicar los escenarios de esta historia

   El 8 de febrero de 1934 paso a la historia como inicio de una carambola mortal, en la que la muerte de un delincuente a manos de otro, finalmente fue la causante de la muerte de dos personas inocentes que cumplían con su deber. Este es el relato de uno de las más lamentables capítulos de la crónica negra Ourensana, que a muchos trajo a la memoria aquella batalla de Karansebes en la que el amigo Monjardín nos recordaba hace unos días que se enfrentaron el ejercito Austro–húngaro contra el ejercito Austro-húngaro, cierto que en mi relato no existió ayuda del “engañoso” alcohol como en aquella ocasión pero...

Crónica Negra: El crimen de “Belle”

 Y los muertos de Ramirás.

Resumir los hechos casi 100 años después, permite descartar comentarios e hipótesis de la investigación, pero también choca con la falta de información que se ha ido perdiendo en el tiempo.

  En la noche del 7 al 8 de febrero del 34 Florinda una humilde viuda del pueblo de Vilariño (“Belle”*) echó en falta la única vaca que le permitía salir adelante en la vida, la busco pero al ser noche tuvo que dejarlo para el día siguiente. Supuso que no estaría muy lejos porque días atrás había parido el ternero que también faltaba.  Fue al día siguiente cuando en el pueblo se empezó a comentar que había aparecido un cadáver en el monte y a su lado una vaca con su ternero, y también una oveja.

  El cadáver presentaba signos de violencia, con la cabeza destrozada hasta el punto de hacer imposible una identificación, y también heridas cortantes en el cuello. Las autoridades comenzaron las pesquisas y se realizaron las primeras detenciones entre los delincuentes habituales que solían dedicarse al robo de ganado, como todo hacía suponer. Aunque también se barajo la posibilidad de que alguien del pueblo hubiera sorprendido al ladrón y se hubiera excedido en el castigo.

  En una improvisada sala de autopsias que se montó en la iglesia de Santa Cristina, se expuso el cadáver por si algún vecino lo reconocía pero nadie supo quien pudiera ser. Se le sacaron huellas para enviar a Madrid y se procedió al entierro sin mucha fe en esclarecer el caso, dando por supuesto que se trataba de un robo de ganado con final trágico.

 Un par de semanas después un confidente apuntó el nombre de José V.D. Alias “Furriqueira” como presunto autor del asesinato, de quien podría ser Bertoldino F. R., vecino de Piñor de Cea, quien no se veía desde hacía días. Alertados los vecinos del “presunto”, una llamada al gobierno civil avisaba de que se le había visto la tarde noche del 10 de marzo en las cercanías de su vivienda en el pueblo de Ramirás (Cástrelo de Miño*). Y de manera inmediata el gobernador sr. Julio Otero Mirelis dio órdenes de proceder a su detención.

 Y ahí comienza la parte mas dramática de esta historia: al recibir esa información en el gobierno civil Ourensano, se pasa aviso a la fuerza pública , Policia Nacional al mismo tiempo se recibió aviso en la comandancia de la  Guardia Civil; la urgencia del caso, hizo que no existiera comunicación entre los dos cuerpos. Por un lado llegaron a Ramiranes, dos agentes de la policía nacional que se dirigieron a la casa del alcalde pedaneo para que les facilitara sus movimientos por el pueblo, este accedió y puso a su hijo a disposición de los agentes para que los guiara hasta la casa del sospechoso; allí llegaron en torno a las 23,15, ya con noche cerrada y se apostaron en lugares estratégicos para vigilar la casa. Al mismo tiempo desde el puesto de Barbantes dos guardias y un cabo junto a un confidente que conocía bien el pueblo llegaron al pueblo, dejando el coche en la carretera y a pie se dirigieron a la casa del presunto asesino.

La oscuridad y el nerviosismo hicieron el resto: al grito de “alto Policía”, se respondió con un “Alto a la Guardia Civil”, pero ambas facciones creyeron ser víctimas de un engaño y se produjo un tiroteo. Resultado, el cabo de la Guardia Civil fallecido, y el confidente que les acompañaba gravemente herido (falleció días después), por el otro bando mi pariente Benito Alejos, resulto con una herida en la pierna de poca gravedad (años después fue comisario en Ourense).

   

Foto del archivo de la Guardia Civil.

   A partir de ese momento gran revuelo y dolor en la ciudad, pero era evidente que no había mas culpable que la desgraciada casualidad. Dos días después los vecinos de Ramiranes consiguieron localizar y detener al presunto asesino de Belle, que no ofreció resistencia, y aunque lo he intentado localizar, no he conseguido datos del juicio (únicamente que se fijo fecha de abril 1935 para su celebración), del que sin duda salió como culpable, pero visto lo visto, eso fue lo de menor importancia.                   El diario Pueblo Gallego daba cuenta de la existencia de fotografías realizadas por el estudio Villar Foto, pero estas no llegaron a publicarse o yo no he conseguido localizarlas.

He respetado las referencias a lugares tal y como aparecían en la prensa de la época, aunque sea más que probable que sean erróneas, o que en aquel 1934 los limites provinciales fuesen otros. Vilariño, hoy seria de Pereiro de Aguiar  Ramirás, (Ramirans) de Santa Cruz, y hoy Velle solo se conoce con V.


14/1/22

Crónica Negra. El Crimen de Arnoya


Las victimas: El niño Carlos Bangueses y su madre Dolores Rivera

 Crónica Negra Ourensana

El Crimen de Arnoya.

Anda estos días coleando el tema del crimen de Cortegada, y me vino a la memoria que tenía pendiente una historia también truculenta de nuestro pasado. Sucedió en 1932

    José Bangueses Suarez a finales de los años 20 con (aprox. 35 años) emigra “al Uruguay” desde su Carnós natal (Arnoya); según cuentan aficionado a un estilo de vida no demasiado tranquilo que su familia le reprochaba.

     Ya en Montevideo en 1928 conoce a la que fue su víctima, con la que después de no más de dos años de relaciones se casa y tienen un hijo. Parece ser que al mismo tiempo tenía relaciones con una amante y ese pudo haber sido el desencadenante de los hechos, (aunque ese es un punto que no llego a confirmarse). El día uno de Agosto; la pareja desembarca en Vigo, para visitar a la familia y presentar al hijo que habían tenido. Sin embargo la realidad es que jamás llegaron a casa;  en un monte de Arnoya (Sierra de Lovás, lugar de Agaramadiña???) José asesinó a su esposa e hijo y para deshacerse de los cadáveres no tuvo mejor idea que quemarles  las caras, se llamaba el niño de dos años Carlos y la esposa Dolores Rivera Catoira.

 Sin que se interprete como critica sino como falta de medios, en las noticias de este crimen así como en otros muchos, era muy fácil encontrar datos erróneos, mas fruto de un mal sonido en la comunicación telefónica, o un apresuramiento en recoger datos sin poder contrastar la información que a una desinformación del periodista.  En esta ocasión varios fueron los periódicos que daban cuenta del fallecimiento de una “niña”, otros le atribuían 5 años, y en otros los apellidos de la esposa bien podían interpretarse como de origen italiano, ya que se decía que eran Riviere Catoiza.... o Ribeiro.

El Asesino José Bangueses

Después de múltiples gestiones e investigaciones se le detuvo el 24 de octubre cerca de Ribadavia. El jefe de la guardia Civil don Alfredo Vázquez muy diligente en todas las investigaciones tuvo un aviso de que se le había visto por la zona de Cartelle (Parbón) y allí lo encontraron; en el momento de la detención observaron que presentaba una herida en la frente que dijo haberse producido en una caída fortuita. Los agentes sin embargo tenían la creencia de que intento suicidarse antes de ser detenido. El hecho de llevar encima una carta dirigida al “Señor Juez de lo Criminal” reforzaba esa tesis.

    La tardanza en la detención estuvo motivada por el periplo que el criminal realizó después de cometido el crimen, intentando que el paso del tiempo y la supuesta imposibilidad de reconocer a los cadáveres le permitieran escapar a la justicia. Parece ser que al día siguiente, se desplazo a Vigo donde embarcó con destino a Buenos Aires, en el buque de la Royal Mail “Highland Brigade”  haciendo escala en las  Palmas de Gran Canaria donde tras una breve estancia en la que se comenta que busco trabajo sin encontrarlo, decide desistir de su salto del charco embarcando de regreso hacia  Lisboa y desde allí en tren regresa a la zona de Ribadavia.

Nos situamos así entorno al 16 de octubre, mas de dos meses de huida. El prisionero no quiso declarar acerca de los hechos y al principio su actitud llenaba a todos de dudas, ya que en la carta que portaba dirigida al juez insinuaba que le quedaba poco tiempo de vida y rogaba al juez que cuando esto ocurriera se le enterrara junto a su esposa dejando para ese fin 300 pesetas para las misas por su alma. Todo confirmaba el intento de suicidio...

Hubo que esperar casi dos años (marzo del 34) para que comenzara el juicio en el que actuaron como defensor el letrado Pérez Cabo y se promovieron las declaraciones de 16 testigos, aunque las únicas que aportaron luz a la investigación fueron la de las dos personas que testificaron haber visto a Bangueses con su familia  cruzando el Miño en la barca, y la del que había sido amigo de José,  J.V.R. a quien el asesino por carta pidió que recogiera su equipaje depositado en la estación de Ribadavia para que se lo entregara a su hermana en Arnoya.

El barco de la huida: “Highland Brigade”  de la Royal Mail

Después de otro parón judicial, fue el 13 de junio del 35  cuando se vio la causa en la audiencia de Orense ante jurado.  Finalmente este fue el desarrollo de los hechos según el alegato final de la acusación.

   “El 1 de Agosto desembarco la familia en el puerto de Vigo y desde allí en tren se encaminaron a la villa de Ribadavia donde pernoctaron antes de iniciar el recorrido hasta la vecina Arnoya, en medio del viaje una discusión según parece a causa de unos celos infundados llevo a José a golpear a su mujer causándole graves lesiones, en ese momento José atemorizado quito también la vida a su hijo (en esta ocasión con el revólver que poseia), acto seguido intento quemar los cuerpos para hacerlos irreconocibles, cosa que no consiguió” ; el resto ya lo sabéis.

 Me llama la atención que el fiscal solo pidiera 30 años por el doble crimen, (no se de leyes, pero me parece barato....)  y un año más por tenencia ilícita de armas..... con unas indemnizaciones para la familia de la esposa e hijo....

  Por fin el 14 de junio se dicto sentencia de culpabilidad con una pena de 30 años y la condena a pagar las indemnizaciones fijadas para las familias.

Este fue uno de los hechos criminales más llamativo y terrorífico de los ocurridos en las bellas y tranquilas tierras del Ribeiro.