Consejos y avisos

17/4/26

Ourense y sus animales

Postal Fotografica propiedad de Numismática Álvarez

Ourense y sus animales

        No os preocupéis, esta entrada no es beligerante; de hecho, os advierto que voy a huir del chiste fácil. En la fotografía podéis ver una estampa que no resultaba extraña allá por los últimos años del siglo XIX: las señoras lavando la ropa en el río y un crío lavando al burro. Es curioso pensar que, de alguna manera, esa costumbre persiste: seguro que aún hoy se puede ver a alguien lavando el coche en alguna zona de la ribera...

    Burros, bueyes, caballos, cerdos o gallinas….; existen pruebas gráficas de la convivencia de estos animales (y algunos más) en el corazón de la ciudad. En Ourensenotempo ya han aparecido algunas anécdotas: desde la vaca que embarcaron para cruzar el Miño camino de la feria en el campo de San Lázaro, hasta la orden municipal de 1932 que prohibía dejar animales domésticos al libre albedrío por las calles. A esta última se sumó, en junio del 34, la solicitud de Don Arturo Magdalena —concejal e industrial de la época— de prohibir la cría de cerdos y gallinas en aras de la salud pública.

    Más truculenta es la historia de una “reputada” pensión de la zona vieja que tenía fama de comprar gatos para eliminar ratones; casualmente, los días siguientes a recibir un minino, el menú de la pensión incluía "conejo". Y, por supuesto, la más conocida por los ourensanos: la letanía de Abelardito, el casero de la Marquesa de Atalaya Bermeja, quien solicitaba a gritos: “¡Paso a la vaca de la señora Marquesa!”, en su trayecto desde la finca del Couto hasta la casa de Santo Domingo. ¡Eso sí que era leche del día!.

    De todo el material del blog, lo más espectacular para mí es la fotografía de Frain junto a un cerdo de un tamaño descomunal. Poco sé de gorrinos, pero comparados con los que vi durante mi servicio militar que tenía el Subteniente Vicente en el Cumial, eran grandes, pero no tanto… O sí?, al fin y al cabo me dicen que Frain era pequenote, y los sementales del Subteniente daban miedo.

Frain y un amigo

    Para completar esta crónica, he rescatado varios detalles de mis lecturas de viejos periódicos, algunos tienen un “tufillo” inconfundible a cuento de pueblo, pero otros conociendo a los “Graxos da Burga”, bien pudieran ser reales:

El primero me suena a real, y cuenta que: En la zona de la Ribeira Sacra y Esgos, existe la leyenda (con base en registros parroquiales) de que los lobos eran tan frecuentes que el toque de campanas no solo avisaba a los pastores del comienzo de la misa, sino también de la cercanía de las manadas. En inviernos crudos, las fieras llegaban a entrar en los atrios de las iglesias, creando estampas cinematográficas.

 También de esa zona, cuentan historias de: La burra del afilador. Antes de las bicicletas, el transporte oficial del afilador de "rueda" era la burra. En Luintra se cuentan historias entrañables de burras que conocían el camino de vuelta a casa solas desde Castilla o Portugal cuando el afilador, agotado o enfermo, ya no podía guiarla. Eran socios de un oficio legendario.  

    La mayoría de vosotros conocéis la historia "creo" que real, del perro de San Roque aquel que por olvido hizo en vez de con madera, con una patata y el resultado lógicamente fue "trágico" para el perro. Sin embargo y a pesar de ser muy ourensano, seguramente desconocéis que: durante las epidemias de peste, la gente buscaba a los perros callejeros para alimentarlos, imitando al animal que salvó al santo. Se creía que este acto de caridad otorgaba protección divina.


    1921 Fotografía real, muestra el paso de los carros cargados con los bocoyes de vino tirados por tracción animal.

    Una de las anécdotas que no me atrevo ni a confirmar ni a desdecir es la que cuenta que a principios de siglo algunos feriantes recorrían las ferias de Laza o Maceda con animales exóticos, Se cuenta que un vecino, al ver a un húngaro con un oso encadenado y pensando que era un "perro muy grande y mal peinado", intentó darle un trozo de pan de centeno. El susto al ver las garras del "perrito" se convirtió en leyenda local.

    Dos de estas historias están contrastadas, la primera es la que nos recuerda al gran empresario Secundino Feijoo quien como primer número circense tenía el de una pareja de bueyes entrenados para bailar acompasados e incluso responder preguntas con movimientos de cabeza. No sé si sería un espectáculo pero lo que no tengo duda es que nuestros bisabuelos lo que querían era cualquier motivo para divertirse. Otra anécdota de bueyes es la que decía que los bueyes de Ourense tenían "oído musical". Los carreteros afirmaban que trabajaban mejor si se les cantaba o si el eixe do carro producía un chirrido armónico. Si el carro no "cantaba" bien, los bueyes se plantaban en medio de la rúa do Paseo. 

     Y Para terminar, una historia de la que no tengo pruebas pero que, conociendo cómo se conservó durante años el archivo municipal, bien podría ser cierta. Existe una tradición no escrita sobre los "gatos del archivo". Durante años, se fomentó la presencia de gatos entre los legajos para proteger los documentos de los siglos XVIII y XIX de los ratones. Estos felinos eran tratados con respeto clerical; se decía que eran los únicos que conocían todos los secretos de la historia de Ourense, patrullando cada noche entre los pergaminos. 

Si sabéis de alguna más me encantaría conocerla




16/4/26

Una foto preciosa a la que he dado vida. Progreso 1912

El ambiente que se respiraba en la calle del Progreso en aquel año 1912 nos traslada a una villa que ansiaba convertirse en ciudad. La antigua Fonda de Cuanda había dejado paso al Hotel de Roma en su primer edificio; años después, este se transformaría en un gran hotel que podríamos definir como de lujo. De hecho, era la primera opción para los visitantes ilustres que llegaban a la ciudad.

En su entorno se establecieron numerosos profesionales y los mejores negocios del momento. Sin duda, ayudaba a que fuese una zona tan transitada el hecho de que allí se ubicaran la mayoría de los organismos oficiales.

Si os fijáis, el edificio que albergó durante muchos años a 'Establecimientos Álvarez' ya estaba construido, luciendo su singular galería... era 1912.

Espero que os guste verla en movimiento...


Coloreada con Inteligencia artificial .

 


15/4/26

Restaurando autenticas joyas

"De Luis Fernández Pérez, 'Xesta', ya os he hablado en varias ocasiones, siempre desde la admiración profunda a su habilidad pictorica, (que enseño a muchos ourensanos en su academia) y su capacidad de observación. El vasto legado de retratos que nos dejó no es solo una colección de rostros; es la memoria viva de la sociedad ourensana de finales del siglo XIX y principios del XX. Además de su faceta como retratista, Xesta fue un cronista gráfico excepcional, cuyas portadas e ilustraciones en la prensa de la época —como en La Zarpa, El Ataud— daban vida a los artículos con una sensibilidad única.

La lámina que hoy comparto con vosotros es especialmente significativa. Se trata de un dibujo de la antigua 'Huerta del Concejo' (hoy el Jardines de Obispo Cesareo) durante el último tercio del siglo XIX. En esta escena, Xesta nos transporta a un Ourense que tenia aqui su centro neuralgico. Estacion de autobuses, punto de reunion de seminaristas y soldados... He querido utilizar la Inteligencia Artificial para aplicar color a este dibujo original, buscando rescatar la atmósfera de aquel entonces. Espero que el resultado os permita viajar en el tiempo tanto como a mí."

 


14/4/26

Mas negocios del ayer

 


 Tenía en cartera recuperar estas imágenes que, seguramente, a muchos os traerán buenos recuerdos. Son dos negocios que durante años fueron de visita obligada para comprar regalos.

    ¿Qué os voy a decir de Rober en la época de Reyes? En mi generación, el escaparate de Bazar Puga se alternaba con el de Empresas Reunidas en el Paseo y, poco a poco, aunque quedaba más lejos, el de Rober comenzó a ganar ese puesto de privilegio.

    Lo de Reguera ya era más cosa de mis mayores; pero creo recordar que mi tía era amiga de alguna de las dueñas y, en alguna ocasión, tuve que ir haciendo labores de recadero. Cada uno tendrá sus propios recuerdos.

Fotografia de Rosa Bermudez

13/4/26

Negocios del pasado Fotos de Jose Luis Ferreiro. tratadas con I.A.

         ¿Lo recordáis? Fue uno de esos bazares que tanto se estilaban antiguamente; en ellos podías encontrar desde muebles pequeños y vajillas hasta lámparas u objetos de decoración. ¿Dónde se puede comprar hoy una lámpara decorativa, una vajilla de marca o una vitrina de madera maciza? ¡Cosas de la modernidad!

        En este otro caso, hoy resultaría ya impensable: hubo un tiempo en el que la gente se hacía los zapatos a medida, y no solo por problemas físicos, sino incluso por estética. ¡Qué "locos" estaban aquellos ourensanos!