Consejos y avisos

13/3/26

La barcaza de Oira


            Nunca llegué a conocer este "bar" que se instalaba en medio del Miño para dar servicio a los bañistas de la playa de Oira. Según mis datos, funcionó al menos durante tres veranos. Comenzó siendo una estructura algo precaria que flotaba gracias al empuje de unos bidones de metal, pero, como podéis ver, en su último año incluso contaba con zonas cubiertas. Eso sí, lo de acercarse a la plataforma para zambullirse después al río ya no estaba permitido.

Reconozco que me encantaría —si no comer, que parece complicado— al menos tomar una cerveza o un café mecido por las aguas del Miño. Son placeres que hoy se nos ocultan. No obstante, si tenéis curiosidad y todavía no han cerrado, en Barra de Miño existían dos bares "fluviales" similares.

¿Por qué no buscamos maneras de integrar el río en nuestra vida? Lo hemos tenido siempre ahí y, sin embargo, casi siempre le hemos dado la espalda.

12/3/26

El puente de hierro. I.A.

 


   Continúo empleando la Inteligencia Artificial para rescatar del olvido a los protagonistas de imágenes que el tiempo ha ido desdibujando. Hoy viajamos a 1927: el Puente Nuevo (o 'de hierro') era el orgullo de Ourense. Su silueta dominaba el Miño en soledad, mucho antes de que el viaducto viniera a compartir su horizonte.

La autoría de la imagen es otro de sus atractivos: el célebre Samaniego, en una época en la que ya estrechaba vínculos con la diáspora a través de El Eco de Galicia. Resulta curioso observar cómo se refieren a él como 'puente Curros Enríquez'; aunque técnicamente aludían a su ubicación en la calle homónima, no resulta descabellado pensar en un sutil homenaje a nuestro poeta universal.

Si hoy nos situamos en el mismo punto donde Samaniego colocó su cámara en 1927, nos costaría reconocer el paisaje. En aquella fotografía restaurada, el Puente Nuevo reina en solitario, como una imponente escultura de hierro que cruza un Miño mucho más despejado. Es una estampa donde el cielo de Ourense aún no conocía la competencia de las grandes estructuras modernas. Lo que en 1927 era un espacio vacío a su lado, hoy está ocupado por el coloso de piedra y hormigón del Viaducto. Esa "soledad" del puente de hierro desapareció para dar paso a una convivencia que hoy se comparte con otros cinco hermanos.


11/3/26

San Francisco 1967

    Como reza el pie de foto, en aquel 1967 se anunciaba la apertura de una 'nueva ciudad' en este barrio que entonces nacía. Hoy, irónicamente, lo que se abre es un enorme socavón que mantiene a la zona medio paralizada.

Es probable que las obras del túnel ferroviario tengan gran parte de la culpa, pero cabe preguntarse: ¿estaban realmente bien planificados aquellos rellenos de los años sesenta? Bajo el asfalto de estas calles, aunque muchos lo ignoren, yacen enterrados los coios del Miño. Fue el precio del progreso: para que naciese un barrio, tuvo que desaparecer el Coiñal.

 

10/3/26

"El Perro Chico" prensa original

    En el mundo de la vieja prensa ourensana siempre hay un hueco para la sorpresa. Hoy os presento una auténtica delicatessen de esas que harían las delicias de cualquier buen coleccionista (aunque yo no lo sea). Se trata de un ejemplar de periódico del que solo existió un número, tal y como ocurrió en su día con Auria Bella o con el ejemplar de Vigo-Orense.

La cabecera Perro Chico existió como publicación habitual en Madrid, pero en Ourense también llegó a salir a la luz un ejemplar. No creo que tuvieran relación alguna e incluso es probable que aparecieran números similares en otras ciudades; se trataba, en realidad, de uno de esos ingeniosos artificios del marketing que tanto gustaban a nuestros mayores.

En esta ocasión, fue el actor y empresario Francisco Montosas quien, mientras recorría el país representando la zarzuela cómica El Perro Chico, encargó a la imprenta de Otero la impresión de un folleto publicitario con formato de prensa. En él se anunciaba el programa que se representaría en el teatro aquel 1906.

Investigando un poco más sobre aquella visita, sabemos que Montosas llegó a Ourense en un momento dulce para el género chico. La zarzuela El Perro Chico era el 'hit' del momento, estrenada apenas un año antes en Madrid. El periodico siguiento las costumbres de la epoca se repartio como cualquier diario en los cafés de la calle del Paseo. Imaginaos la sorpresa de los ourensanos de 1906 al encontrarse con lo que parecía un diario madrileño y descubrir, entre risas, que no era más que la invitación a disfrutar de la voz de Montosas en el Teatro Principal."

Nota importante: No intentéis leer el contenido. Al no ser un ejemplar de mi propiedad, lo he modificado mediante IA para proteger los derechos de su actual dueño y no perjudicarlo.

9/3/26

Eirociño dos cabaleiros. Parking o terrazas

  

Seguimos utilizando la IA para rescatar fotografías que, de otra manera, serían casi inservibles. A estas alturas ya nos hemos acostumbrado a que la Inteligencia Artificial tenga sus defectos (y casi mejor así).

En esta ocasión, fijaos en cómo estaba la plaza en los años 60. Nuestros padres hacían verdaderos números para aprovechar el más mínimo espacio para aparcar; aunque, si observáis bien, la IA ha abusado un poco en la restauración, "aparcando" más vehículos de los que realmente cabían.

Sin embargo, a mí lo que me sugiere esta imagen es algo muy distinto. Tuve la fortuna de vivir una época en la que esta y otras plazas eran el verdadero reino de los juegos infantiles. Por aquel entonces, la Plaza Mayor no tenía terrazas; tampoco la Magdalena ni el Eirociño. Y qué decir de la plaza de Santa Eufemia, con su tráfico continuo, o la de San Martín, que directamente no existía tal y como la conocemos hoy.

Como siempre os recuerdo, no entro en si era mejor aquella estampa de plazas llenas de coches o la actual, dominada por las mesas. Lo que sí os aseguro es que, para un niño de la época, verlas diáfanas era, sencillamente, perfecto.