Consejos y avisos

23/6/26

La banda de Alongos 1934

Es sin duda una de las mejores y más conocidas bandas de la provincia, y conste que la competencia era muy alta. Imprescindibles en las fiestas locales, pero demandadas en muchas villas de Galicia, una buena banda era una excelente manera de viajar y tener unos ingresos adicionales que llevar a casa. Lo de vivir de la música ya era más complicado, pero tampoco imposible, máxime cuando don Secundino Feijóo comenzó a reclutar músicos para el circo. Vilanova, Sobrado y Celanova eran los principales puntos donde se escogían estos músicos, pero si había calidad, opciones de trabajo sobraban. Tampoco penséis que era algo sencillo: adquirir los conocimientos era una parte, la habilidad otra, pero lo fundamental era la capacidad de sacrificio. Para ensayar o aprender no venía un profesor a casa.

No hace mucho me contaban que los buenos músicos que había en San Pedro de Moreiras, en los comienzos del siglo XX, se nutrían de vecinos de Sobrado y Bentraces que para los ensayos se desplazaban a pie por las veredas que unían esos pueblos. El problema es que con frecuencia el ensayo se había suspendido y el viaje había sido en balde. Más de uno perdió la afición...

5/6/26

Pasado .... y futuro de las ferias ourensanas

 

Fotos José Suarez 1934 para el diario Ahora 

Pasado …. y futuro de las ferias

Hace ya tiempo que mi calendario personal no se detiene obligatoriamente en el campo de la feria los días 7 ni 17. La última vez que me acerqué por allí, os confieso que, al margen de cumplir con el rito sagrado de comer el típico pulpo, poco más se podía hacer. Recuerdo incluso que acabé aprovechando el paseo para echarle un vistazo a los vehículos del parque de bomberos. Lo del entorno de la Plaza de Abastos es otra historia; aunque se mantiene el bullicio, ya no es, ni de lejos, la feria que vivieron nuestros abuelos. Aquellos encuentros donde las transacciones importantes se cerraban entre apretones de manos por animales o productos del campo han dado paso a mercadillos de ropa, alguna herramienta despistada, plantas y el clásico puesto de "semi-antigüedades" que tanto nos gusta rebuscar. A veces pienso en acercarme a la Plaza de la Trinidad para ver si aún queda algún rescoldo de aquella actividad antigua, pero no me atrevo... quizás por miedo a que el silencio sea la única respuesta.

Lo cierto es que no podemos pretender que algo que nació como una necesidad vital en los tiempos más remotos siga siendo hoy igual de viable. Las ferias no eran solo comercio; eran el punto de encuentro de vecinos que vivían y trabajaban en pequeñas aldeas, muchas veces aisladas por el barro. Acudían con un esfuerzo que hoy nos costaría imaginar para surtirse de lo básico. Pero el mundo gira: primero llegaron los almacenes, luego las grandes superficies y hoy el comercio electrónico se va adueñando de nuestros hábitos de compra y nos trae la feria al salón de casa. Una evolución que, suponemos, busca la mejora, ¡habrá que esperar a que el tiempo dicte su sentencia definitiva!

Me asaltan estos pensamientos porque, buscando información sobre el gran fotógrafo José Suárez, quien por fin disfruta últimamente de un merecido reconocimiento, me topé con un texto de Ángel Pumarega publicado en el diario Ahora. No os frotéis los ojos: el artículo es del año 1934. Yo siempre había guardado la imagen romántica de que, en aquella década, las ferias eran el motor imprescindible de Galicia, y resulta que Pumarega ya nos hablaba de su declive, de su "muerte" lenta pero inexorable.

Aquel artículo de 1934, titulado "Esplendor y muerte de la feria gallega", cobraba una dimensión casi mágica gracias a las fotografías de José Suárez. La cámara de Suárez no buscaba la postal idílica, sino la verdad cruda de Allariz. Cuando Pumarega le preguntaba: —Amigo Suárez, ¿cómo están tan tristes estas gentes de la feria?—, el fotógrafo, con su máquina al hombro, le explicaba la pesadumbre que veía en cada rostro. Eran campesinos inmóviles junto a sus bestias y carros, sin vender nada, víctimas de complicaciones ajenas que no alcanzaban a comprender.

Fotografia José Suarez

Dejadme que recupere parte de este texto, tan representativo de aquellos días:

En 1907 vino de América mi tío Cornelio. Yo tenía diez años y vivía con mis padres en las Cuatro Caminos. Grandes descampados y vertederos de basuras. Formidables pedreas de bandas infantiles. Noches temerosas con fantasmas de barrio envueltos en sábanas. Domingos de gran alborozo con los puestos de torreznos y de fritadas en la calle de Bravo Murillo. Recuerdos espeluznantes del hundimiento del Depósito. La escuela, las "novillos" y las sangrientas descalabraduras en la cabeza.

—Dejadme al chico para llevarlo a América —dijo mi tío—. Allí está su porvenir.

América era aún la gran ilusión. Sobre todo para los nacidos en Galicia. Partí con mi tío y nos detuvimos un mes en el hogar de la familia: la aldea de San Martiño do Real, cerca de Samos, provincia de Lugo.

Allí conocí la feria gallega. No recuerdo si fue la de Castroverde. Y ahora, delante de estas fotografías magníficas que muestran a todos la tristeza actual de la feria gallega, me acuerdo de la alegría ruidosa de aquella feria de 1907, a la que me llevaron mis parientes, dándome de comer el tradicional pulpo frito en grandes calderas de aceite hirviendo, servido en amplios platos de barro y haciéndome probar por vez primera el goloso anís dulce…..

Durante décadas, Galicia se desangró y se enriqueció al mismo tiempo a través del puerto de Buenos Aires. El proceso era familiar para todos: primero se iba el padre o el hermano mayor; luego se mandaban los giros para pagar deudas, rescatar tierras y, finalmente, traerse al resto de la familia. Esas cartas que llegaban cada mes con la promesa de "compraremos el campo de tal" sembraban un optimismo que florecía en los días de feria. El dinero de los "indianos" circulaba con una energía heroica. En esos años de esplendor, la feria era el escenario donde se lucían los nuevos aperos, las mejores bestias y las ropas recién compradas.

Fotografia José Suarez

Sin embargo, para 1934, ese río de plata se había secado. Pumarega y Suárez retrataron el final de una era. De América ya no llegaba nada y la crisis golpeaba los hogares gallegos. Los cobertizos de comida, antes llenos de humo y risas, estaban casi desiertos. "¡Cuántos presuntos vendedores volvieron a sus casas sin haber vendido nada y hasta sin comer!", lamentaba el periodista. La feria, que había sido el termómetro de la prosperidad agraria, marcaba ahora una fiebre de resignación y cansancio.

Los que nos cuentan que se resistían a abandonar la feria eran los ciegos de los romances, los pícaros y los truhanes. Ellos encontraban en esa reunión su mejor y, en muchos casos, única fuente de ingresos. Seguro que hoy, aun en el remedo de feria que tenemos, no falta algún carterista que con más o menos habilidad intenta birlar una cartera al despistado paseante.

Y hablando de carteras, todavía hoy es posible ver en esos días de feria y lluvia a algún paisano —yo mismo lo hago a veces— con el paraguas de tela remendada sujeto al cuello de la chaqueta con el fin de llevar las manos libres. Me acuerdo ahora de uno de los cuentos del entrañable Ernesto Ferro, que aseguraba que precisamente esa costumbre no era para facilitar el trabajo, sino para no tener que sacar la mano del bolsillo donde guardaba el dinero. El paisano podía parecer tonto, pero... ¡la retranca orensana siempre iba un paso por delante!

Al leer a Pumarega y observar las sombras y luces de José Suárez, uno se da cuenta de que la nostalgia no es algo nuevo. En 1934 ya se echaba de menos 1907. Hoy, en 2026, yo echo de menos esa cercanía que, a pesar de las penurias de la época, unía a las personas en torno a una mesa de madera con manchas de vino tinto.

La evolución es inevitable. No podemos pedirle a la sociedad de la fibra óptica que comercie igual que la del carro de vacas. Pero sí podemos aprender de esa "energía silenciosa" de nuestros antepasados. Las ferias de hoy son distintas, quizás más descafeinadas, pero guardan en su ADN ese espíritu de comunidad.

A veces, cuando paso por el Couto y veo edificios que guardan tanta historia social, o cuando releo estos artículos antiguos, siento que mi labor es simplemente esa: recuperar estos textos, estas miradas de Suárez, y ponerlas ante vuestros ojos para que no olvidemos de dónde venimos. Porque la feria puede estar en declive, pero nuestra memoria no debe estarlo.

Seguiremos buscando esas "alegrías ruidosas" entre los papeles viejos y las fotografías de plata, intentando comprender si este camino de progreso nos lleva realmente a un lugar mejor o si, como aquel niño que se embriagó con anís dulce en Castroverde, solo estamos dando vueltas en un sueño envuelto en una vaga neblina. Mientras tanto, nos vemos en la próxima feria, aunque solo sea para compartir un plato de pulpo...

Si podéis, os aconsejo leer el texto de Pumarega y ver el resto de fotos de Suárez de la feria alaricana; ellos lo expresaron mejor que yo, sin duda.

(Diario Ahora, 4 de enero de 1934).

21/5/26

Vista de la ciudad. Villar Foto 1934

Mi búsqueda de antiguas vistas de la ciudad, de vez en cuando, tiene recompensas como la que hoy os muestro.

Ya sabemos que Pacheco contagió a todo el personal de su estudio el gusto por estas imágenes; así, KsadoXesta y su hijo Augusto firman la mayoría de las vistas que conocemos de Ourense. Sin embargo, no había ningún inconveniente en que otros profesionales hicieran lo propio. Leopoldo Iglesias (Villar Foto), en aquellos años de comienzos de los 30, colaboraba con el diario Pueblo Gallego y en 1934 envió esta original perspectiva. No es la habitual realizada desde la finca de los Sas, sino que (espero no equivocarme) se subió a los tejados de la Catedral para capturarla.

A riesgo de error, porque como sabéis mi visión espacial es mejorable, yo diría que la calle que se ve con más claridad es la de la Paz, y en el lado izquierdo se aprecia lo que creo que sería el Obispado.

Os agradezco vuestros comentarios para confirmar estos detalles. y ampliar datos...

20/5/26

La plaza de Vigo 1934

Hace cinco años que escribí esta entrada y, por aquel entonces, no pude mejorar la fotografía que había publicado el diario Pueblo Gallego para que pudiéramos disfrutarla debidamente. Hoy vuelvo a enseñárosla con estas mejoras; cosas de la tecnología. Aun así, es una pena que todavía no se pueda leer la matrícula de ese flamante vehículo.

 Cuando hablamos de la plaza de las Mercedes, son pocos los que recuerdan que, en la esquina donde aparece su nombre, aún se conserva el rótulo que la identifica como Plaza de Vigo.

Es posible que incluso sean más los ourensanos que saben que ahí estuvo situada la Pía da Casca, e incluso que las escaleras del Paxaro estaban en A Porta da Pía.

Pero dejémonos de lo que creemos saber y vayamos a los hechos. Según mis datos, desde que en el año 1934 se decidió honrar a nuestros "parientes" de Vigo dándole su nombre a la plaza, no me consta que nadie lo haya cambiado oficialmente, por lo que sigue manteniendo esa denominación. Debo reconocer que, en lo que respecta al callejero de Ourense, muchos datos son difíciles de contrastar debido a expedientes de honra desaparecidos, entre otros contratiempos. En aquellos años de comienzos de los 30, era muy habitual organizar jornadas de hermanamiento entre ciudades gallegas durante las fiestas; vigueses y pontevedreses eran visitantes habituales.

La fotografía que hoy os muestro es precisamente de ese año en el que pasó a llamarse Plaza de Vigo, pero con una toma singular: es la primera imagen que veo en la que el protagonismo se le otorga a la parte superior de la plaza. Al fondo aparece el antiguo hospital y, donde se ve ese vetusto automóvil, supongo que es donde se ubicaban los bomberos.

3/6/25

Ourense no Tempo, colaboración con "Cuarto Milenio"

 

Ourense no Tempo en Cuarto Milenio

Va a hacer casi un año que el amigo Fernando Méndez, me llamó para que entre los dos, hiciéramos una colaboración con el programa de Iker Jiménez, "Cuarto Milenio". Y en varias ocasiones se lo anuncie a mis amigos y seguidores para que pudieran ver uno de mis artículos de la Crónica Negra Ourensana, escenificada con actores. El caso es que Como no era un tema de actualidad, hubo que esperar para verlo, pero al menos personalmente creo que mereció la pena.

Además de profundizar en los datos, buscando testimonios de personas que lo vivieron de cerca, y localizar las ubicaciones reales, han escenificado los hechos con gran realismo. Espero que os guste.

Si queréis leer el artículo en el blog, con las fotos que publique en su día lo tenéis en este enlace.

Leer en Ourense no Tempo

O si lo quereis leer en La Región, este es el enlace.     La Región, Crimen de Belle

Gracias a la productora y a Iker Jiménez por ayudarnos a dar a conocer historias de nuestro Ourense; aunque sean de la Crónica Negra. Visto el resultado, me tiene a su disposición...  GRACIAS

Las cuestiones tecnicas para subir el archivo al blog, han sido gracias a mi buen amigo Domingo Paz.

4/11/24

Murga Los Pera, Ribadavia años 30

En Ourense,  siempre ha existido una gran aficion por la musica, unos en plan profesional y otros en plan diversion. Sea como fuera habia un nivel musical muy alto. 

Hoy en Ourense se les suele llamar Charangas, pero en tiempos habia tambien lo que se llamaba Murgas que mezclaban la musica con el teatro. Mas que nada era una cuestion de vestuario, recuerdo ahora los Blanco y Negro, o los Caballeros de Luis XIVLa Murga improvisada dirigida por el genial Gutierrez,  la Cantaclaro, Los Tipicos. Nacidas a la sombra del Orfeon, de la Troya, de los Casasnovas o de alguno de los muchos genios que teniamos en la ciudad y que dejaron huella en toda Galicia por la calidad que atesoraban.

  Lo que no se, es si la idea que yo tengo de estas agrupaciones, esta condicionada por mi etapa de residente en las Canarias, donde conoci varios tipos de agrupaciones, Las Murgas y las Afilarmonicas...  Los dos tipos y alguno mas, ademas de hacer musica, aunque en ocasiones era mas ruido que otra cosa, componian unas letras satiricas, excepcionales. 

Ahora que lo pienso, ¿Se podrian comparar con las coplas de mayos?.  creo que si...

Pero a lo que iba, hoy es menos frecuente reunir a tantos musicos con ganas de juerga, los ultimos que conoci fueron los Gis Gis- Cús Cús, que con elementos como Fernando Roman,  Juan Fonseca, Tito Sabucedo y demas cofrades se encargaban de alegrarnos fiestas y carnavales entre otros divertimentos...

La foto es de una de esas Murgas, pero de la villa de Ribadavia, y si os fijais en la vestimenta y nombre, no hay duda de que ese año iban de Peras, realmente Pollos Pera que era como se llamaban a los jovenes presumidos... Era la agrupacion que con los auspicios del Club, afamada sociedad Ribadaviense, tuvo algunos años de esplendor, Los Pera fue hacia el 31, y años despues fueron Los Demonios 1933, Chinas y GauchosLos Zingaros, (1935) se llamaran como fuera, lo hacian muy bioen y solian ser invitados a participar en las fiestas de Ourense y hasta creo que a Vigo y Pontevedra acudieron.

Chinas y gauchos Comparsa Ribadavia año 35 foto Vida Gallega

3/4/24

Fotos del tenis Auriense, Pepin Mendez

  Uno de los mejores tenistas que hemos tenido en Ourense, es y ha sido mi amigo Pepín Méndez. El caso es que además de disfrutar jugando y enseñando a jugar; siempre le ha gustado también conocer la historia de este deporte en nuestra ciudad.

Por eso, sin duda, el es quien tiene la mejor colección de fotografías con temática tenística. Ahora por lo que veo además de fotos también recopila información, lo mejor de todo es su generosidad, y no tiene inconveniente en compartir sus hallazgos con nosotros. 

Hoy os muestro imágenes y pies de foto de los primeros pasos del Tenis Auriense, recopilación de Pepín, las fotografías son de prensa, pero no puedo deciros de que periódicos proceden, de los que yo tengo acceso desde luego que no. Así que serán de La Voz, o el Faro....

Como en el collage no se ve bien, aquí tenéis las imágenes con sus pies de foto. Pena de la calidad de las imágenes, algunos seguramente reconocerían a sus antepasados, ¡¡¡¡Bueno! a lo mejor no hace falta retroceder mucho en el tiempo, mis padres podrían estar por ahí..

1925. Fiesta organizadas en la Sociedad Deportiva Orense, en cuyo seno nació el Tenis

El 30 de agosto de 1925 en el Campo de Tenis de la Sociedad Deportiva, se celebraba una verbena organizada por la directiva para agasajar a sus socios.  Aquel verano había sido especialmente malo en lo climatológico y el evento se tuvo que aplazar en tres ocasiones, finalmente parece que podría ser. 

Los socios que quisieran podrían cenar en el intermedio que se haría entre la sesión de tarde y noche, solo tendrían que apuntarse en el Hotel roma que será el encargado de servirla al "módico" precio de ocho pesetas el cubierto. Don Antonio Diéguez Novoa "Perniñas" y Salvador Pontes se encargaron de la organización. Por la foto de Villar, vemos que fuer un rotundo éxito.

1925 Rita Román, Antonio Villanueva, José Ramón Muñiz, Juan Simón, Antonio Pemán, Maruja Ponte, Rosario torre, Fausto Román, Maruja Serantes, Eduardo Goyanes, Antonio Diéguez Novoa. Los niños de primer plano son los hijos de Salvador Pontes a la sazón presidente de la Sociedad

El evento deportivo mas significativo de la sociedad en ese año, fue el partido de exhibición celebrado el 12 de octubre, para tal evento se invito al campeón de España sr. Morales que se enfrentó al campeón de Galicia míster Stuart.

1934 Pepe Quiroga y Piluca Riestra (Orense-Pontevedra) y Esther Peña Rey y Riestra (Orense-Pontevedra). La foto corresponde al encuentro disputado en las pistas del Parque San Lázaro

En 1934, la ciudad de Ourense, celebró con grandes fastos, el Dia de Pontevedra. Con tal motivo las sociedades tenísticas de ambas provincias se ofrecieron a incluir en el programa un torneo amistoso entre jugadores de estas ya conocidas sociedades.
 Estas son las fotografías de esos días, en la pista de San Lázaro.

Esta foto corresponde al "Match" Orense-Pontevedra, en 1934. Desde la izquierda Méndez Núñez (Pontevedra)Isabel Rivera, Monjardín y Esther Peña Rey (Orense) Prudencio Landín y Piluca Riestra (Pontevedra), Elina Carballo y Pepe Quiroga (Orense), y los tres Riestra (Pontevedra)

La fecha fue el 15 de julio y el programa, se ocupaba de todas las contingencias facilitando a los jugadores y espectadores un ambiente de lo mas agradable; una jornada para disfrutar.

Se comenzó a las 10 de la mañana con el recibimiento al equipo visitante; solo media hora después ya comenzaban los dos partidos de "single", (la terminología era la inglesa, que hacia mas "Chic", poco hemos evolucionado aun hoy se sigue empleando). los Ourensanos Roberto Monjardín y Pepe Quiroga fueron los encargados de defender la honra de la ciudad. 
A la una y media después de esos dos partidos, se celebraba un almuerzo americano , servido en el Hotel Miño, por invitación del club a todos los socios. Por la tarde se celebraban los encuentros  Dobles Señoritas, Dobles mixtos y Dobles hombres.  para finalizar con una Garden Party en los jardines del Tennis.... 

Las mejores tenistas del momento, 1934, Whasty Conde, Elina Carballo e Isabelita Rivera

24/1/24

Un regalo de Reyes que muchos aficionados me agradecerán.

 

Portada del día 18 de Noviembre de 1934 Diario GALICIA 

La de hoy es una entrada que probablemente carecerá de interés para muchos de mis lectores, pero los aficionados a visitar las hemerotecas me lo agradecerán.

  Sabéis que una de las lacras que padecemos quienes queremos conocer nuestro pasado leyendo prensa de otros tiempos. Es la de los delincuentes de la tijera. Esos individuos hoy quiero pensar que ya prácticamente inexistentes, que se acercaban a las bibliotecas y archivos en busca de alguna información o fotografía publicada en prensa, y en lugar de sacar papel y lápiz para tomar notas, sacaban de tijeras y recortaban la parte deseada. 

Eso hace que hoy en día no sea difícil encontrarte con paginas mutiladas, o incluso inexistentes con el consiguiente cabreo. El problema en ocasiones es la falta de ejemplares enteros, por robo, extravío, o porque en su momento nadie se preocupó de comprobar que se estaba guardando el ejemplar.

   Se trata de temas desagradables, con difícil solución, ¿O quizás no???.

En ocasiones la casualidad se alía con nosotros y nos permite tapar agujeros; ese es el caso de hoy. 

Pag 2 del diario en el que aparece el articulo sobre la Banca Romero

  Revisaba el Ourensano diario Galicia, en busca de artículos; cuando veo que son bastantes los ejemplares a los que le faltan hojas. Uno en concreto muy interesante porque se hablaba del affaire de la banca Romero ese que fue trágico para la economía de muchos ourensanos. 

 Se publicaba el día 18 de noviembre de 1934, domingo un texto enviado por el procurador Eulogio Alverte que no era el primero. Desde el año 1921 en que se produjo la quiebra de la entidad, fueron muchas las quejas que los ourensanos profirieron de la gestión de la comisión liquidadora. Cierto es que cuando te tocan al bolsillo la sensibilidad esta mas a flor de piel, y todo lo que no vaya en tu beneficio te parece erróneo, sin embargo en este caso el día que se haga un estudio en profundidad es probable que se detecten errores.  Pero no seré yo quien juzgue los hechos y resultado final de ese evento.

   Yo a modo de colaboración para quien este tras la pista, regalo estas paginas que en formato original forman parte de mi colección de viejos periódicos, y en la hemeroteca Galiciana de la Xunta de Galicia, no se pueden consultar por que faltan varias paginas del día 18 de noviembre de 1934.  

Pag del día 21 con el nuevo texto.

 Otro detalle que hace singular mi hallazgo, es que en la publicación del dia18, nos dice el editor que por trastocar unos párrafos el articulo es de difícil comprensión, y por ello el día 21 se publicaba otro texto similar, pero en el que no percibo, que el fallo sea por trastocar párrafos. Pero de nuevo digo, que no seré yo quien opine, me limito a facilitar el nuevo texto que suplía al anterior.

Y ya puestos a dar servicio, estas son las otras dos paginas que faltan en la hemeroteca, de este ejemplar del 18 de noviembre del 1934.


Paginas 7 y 8 Diario Galicia 18 de Noviembre 1934

si la calidad no fuera suficiente habría que escanearlo pero el tamaño del diario no me permite hacerlo con mis medios.