Consejos y avisos
18/3/20
Recuerdos a los parientes de America, Cesar Fernandez Portal
Fotos como esta, son tesoros habituales, pero no en los álbumes ourensanos, (si acaso una copia puede haber quedado en casa). Aquí se hacían y con todo el cariño se enviaban en una carta que encerraba muchas lágrimas y sentimientos. Eran las fotografías que se enviaban a los parientes que estaban en el "extranjero", y digo asi por que en muchos casos ni se decía dónde era ese lugar, solo queríamos tener claro que no estaban aquí.
Esta en concreto me la envia el amigo Cesar Fernandez Portal, y muestra a su familia posando para los parientes en concreto de América. Este es el texto que me acompaña a la foto:
De mi padre es esta fotografía de 1950 aprox: foto de Familia con su mejor vestimenta para enviar a los hermanos emigrados en EEUU ( " .... no Norte" ). Padres, hij@s y ti@s solteros....
La Sra, " chave da casa como se decía ", a pesar de la pose elegante y sonriente, manejando " en directo" para la foto, "o fuso e o novélo de lana" en actitud de estar hilando.... Siempre las acompañaba y era su ser, en la cocina, en el monte, en las reuniones..... Vaya que; pose si, pero cada uno en lo suyo....
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Colaboraciones
17/3/20
Ni Pan Ni Circo, colaboración de Rafael López Villar
Rafael López Villar nos regala una nueva
colaboración, y en este caso con un tema de los que me apasionan: El Circo y la
familia Feijoo en particular, a pesar de que Rafael confiesa que no lo disfrutaba como la mayoría de niños debido a una mala experiencia, de
alguna manera el que nos escriba estas letras indican que una huella dejó en su
infancia.
Espero que os guste el relato,
y permitidme que aproveche de nuevo para reafirmar mi admiración por esa familia
circense Ourensana, que aún a día de hoy continúa cosechando éxitos con varios espectáculos,
pero especialmente con El Circo de los Horrores del entrañable Suso Silva.
Un
Fuerte abrazo. Y felicidades.
"Entiendo,
asumo, y en cierta forma me enorgullezco de ser un poquito especial, de salirme
un poquito de la norma, o al menos de mostrar muy poquito de todo lo que me
apetecería salirme de la norma. Y lo digo y anticipo porque, al contrario de la
mayoría de los mortales, que o no creen en él o lo ven lleno de llamas y
tridentes, tengo muy claro como es el infierno y cuáles son sus tormentos
principales.
El
infierno es un lugar donde se hace bricolaje todo el día y si quieres
divertirte te llevan al circo. Hay pequeños tormentos supletorios como comer
pan con chocolate o bocadillos de jamón, o mantener diálogos estúpidos en redes
sociales, pero eso es, como diría un catalán, a más a más.
Y saco a
colación esta pequeña reflexión porque cuando digo lo del circo todo el mundo
me mira muy raro, bueno y lo del chocolate, y lo del jamón. Como si mi poco
aprecio del circo fuera una pérdida de la inocencia infantil, una adultez
epatante. Pues no, parece ser que en cuestiones circenses mi inocencia no venía
en el paquete de base, porque nunca me gustó el tan alabado espectáculo. El
mayor del mundo, dicen.
![]() |
| La mayoria de musicos y tramoyistas eran Ourensanos, estos eran la banda del Circo París, una de las muchas referencias de los Feijoo. |
Mi niñez
discurrió, mi niñez madura digamos, allá por finales de los cincuenta y los
sesenta, época aquella en la que un empresario de ascendencia orensana era uno
de los grandes empresarios del Circo en España. No había Circo, en aquellos
años de memorias encontradas, que no estuviera bajo la batuta empresarial de Feijoo
y Castilla. Y Feijoo estaba en el círculo de amistades de mi padre y de mi tío
Julio. Como también eran amigos de la familia Silva, del Padre Silva y de su
hermano Pocholo, siento usar el nombre familiar pero ignoro el real, también
con vínculos en el mundo circense.
El caso
es que, de amigo a amigo y tiro porque me toca, no había espectáculo de circo
en Madrid del que no llegaran a casa, puntualmente, las entradas
correspondientes.
Todos
los espectáculos del Price, del antiguo, del que estaba en la Plaza del Rey, El
Gran Circo Americano, El Circo de La Ciudad de los Muchachos, todos, todos,
absolutamente todos los espectáculos recibían inevitablemente la visita del
funcionario de alto rango de turno y la de mi hermana y la mía. Porque ir al
circo era para nosotros tan habitual como ir a una sesión continua en el cine
los días de lluvia o al retiro los días que el tiempo lo permitía.
Incluso
cuando, con motivo del rodaje de la famosísima película ad hoc, se vació el
estanque del Retiro para montar allí un colosal escenario y los paseos
circundantes estaban llenos de extras, tramoyistas y personal vario, también
allí estaba yo, aunque en aquella ocasión, como no había función ni artistas,
yo disfrutara algo más de la visita.
¿Y quién
le pregunta a un niño si le gusta el circo? ¿Quién puede concebir que exista un
niño tan raro que no le guste el mayor espectáculo del mundo? Mis padres desde
luego no. Es más, cuando ya un poco más mayorcito yo intentaba explicar mi
fobia al circo me encontraba con la ancestral negativa de mi madre a reconocer
cualquier inconveniente en mi infancia, cualquier innecesaria discrepancia con
su verdad oficial.
Pocos
niños pueden presumir de haber visto en directo a las mayores estrellas del
circo de aquellos años. A Pinito del Oro, a Charlie Rivel, a Miss Mara, a los
Wallenda, padres e hijos, varios de los cuales cayeron cruzando las Cataratas
del Niágara, a Zampabollos y Nabucodonosorcito, a los hermanos Tonettí , a
Roberto Font, y tantos más, acróbatas, equilibristas, funambulistas, domadores
de todo tipo de animales, magos, antipodistas…
Pero
debo reconocerlo, y por eso nunca me gustó el circo, pocas veces vi más de
cuatro o cinco segundos seguidos, en directo, la actuación de alguno de ellos,
a pesar de estar presente. Yo veía las sombras que los focos proyectaban
sobre el suelo o sobre la carpa, miraba entre los dedos cuando la música daba
un descanso, descansaba cuando acababa un número y hasta que empezaba el
siguiente. Veía cuando las fieras recorrían la jaula pasillo que los llevaba
hasta la jaula central y hasta, justo, cuando el domador abría la puerta para
introducirse en la jaula donde ya lo esperaban los tigres, los leones, lo osos,
o cualquier otro espécimen que fuera a ser manejado. Y lo no veía desde tan
cerca que una vez que un caimán, en una pirueta, cayó fuera de la pista
fue a aterrizar en el regazo, en el colo, de mi tío Ramón, Ramón Cid Tesouro,
sentado a mi lado. ¿Qué cómo acabó el sucedido? No tengo ni idea, mi
mente está en blanco a partir de ese momento.
Nunca he
soportado los espectáculos de riesgo, nunca he disfrutado del peligro ajeno,
rara vez del propio, y mi infancia estuvo plagada de tardes de circo, del Circo
Price, del Circo Atlas, del Circo de la Alegría, del Circo Americano, del Circo
de la Ciudad de Los Muchachos. Pues eso, rarito.
Ya de
mayorcito, con hijos crecidos y en la universidad, decidí asomarme al Circo del
Sol, afamado espectáculo revisionista del circo tradicional. Eso sí, por mi
cuenta. Esta vez ni el señor Feijoo, ni su socio el Sr. Castilla, tuvieron nada
que ver con mi decisión. Increíble el espectáculo, el montaje, el vestuario,
los decorados, la música y los actores. Pero, como le pasaba a un conocido mío
cuando hablabas de cine, solo había dos posibilidades a la hora de evaluar una
película: o una película era globalmente buena o si empezabas a valorar el
guión, la fotografía, las localizaciones, inmediatamente te acotaba el
comentario con rotundidad: “O sea, una mierda de película”. Pues eso, que
aprecié el espectáculo pero no me gustó en absoluto.
Don
Manuel Feijoo, jienense de nacimiento, hijo de Secundino Feijoo, natural de
Celanova y fundador del circo Feijoo, nunca fue consciente del infierno que
otro niño orensano, de extrarradio como él, sufría varias veces al año gracias
a su gentileza.
Pero no
hay circo sin pan, y cuando encima la merienda, que indefectiblemente nos
acompañaba, era pan con jamón, apaga y vámonos.
Pero
este pan ya es de harina de otro costal, de otros recuerdos. Hoy he preferido
asomarme, entre los dedos, mirando a los reflejos de los focos, a mis
entrevistos recuerdos del circo. Y os aseguro que cuando pienso en cometer
alguna maldad mayor, pocas veces, que conste, me acuerdo del circo y se me
pasan las tentaciones. ¿Qué soy un exagerado? En todo caso ya lo dije al
principio, simplemente rarito.
Rafael Villar Marzo 2020
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Colaboraciones
16/3/20
Aurelio Fernández Román (La Acción 1922)
![]() |
| Las numeraciones de edificios en Ourense son un tremendo galimatías, Gulias construyó en Pereira 18 pero hoy es Pontevedra |
Hoy visita el blog uno de los más longevos negocios de la ciudad, la Farmacia Román; asi era y es conocida aún por muchos ourensanos, pero no es exacto, hoy sin duda ya no tiene nada que ver con ese nombre aunque continúa dando servicio a la ciudad.
Entre mis artículos pendientes, figura uno sobre esta Farmacia, pero no quería reservarme la gran cantidad de datos que en esta referencia obtenemos. .... Nació la botica en 1890 de la mano de Aurelio Fernández Román
Farmacia de Aurelio Fernández Román (La Acción 1922)
La dificultad para encontrar datos en algunos casos es muy alta, y este es uno de ellos. Si podéis aportar alguno os lo agradecería. Yo con vuestro permiso voy a plantear una hipótesis basada en datos conocidos, pero con un buen componente de especulación:
El primer dato conocido, es octubre de 1887, en el que: Aurelio Fernández Román obtiene premio extraordinario de la licenciatura en farmacia por la universidad de Santiago de Compostela, lo que me hace pensar que nació en torno a la década de los 60 (siglo XIX); aunque un dato muy próximo en el tiempo: al mes siguiente se presenta a las oposiciones del cuerpo de Farmacia Militar, obteniendo la sexta nota. (Puede indicar que con anterioridad había estado en el ejército).
Desconozco si ese puesto en la oposición daba opción a plaza o no, pero lo cierto es que en 1890 Aurelio abre su botica en la ciudad (una de las 7 existentes en ese momento). Y aquí me surge otro problema: la dirección era Progreso 53. Hoy edificio de correos, pero en los comienzos del siglo XX, toda una incógnita. Ourense como sabéis ha experimentado cambios en los nombres de sus calles, de todo tipo, pues el tema de la numeración es otro gran galimatías; para no extenderme, os facilito los datos contrastados que tengo: en 1885 el Banco de España estaba en Progreso 45 con lo cual el 53 estaría entorno al actual edificio Taboada (una de las joyas de Gulias), sin embargo en 1910 el número 45 de Progreso era donde muchos recordáis Foto Sanjurjo, con lo cual el 53 estaría casi en la esquina de la calle Reza. Bufff.
El siguiente dato nos confirma que se casó (Oct. 1894) con Engracia Méndez Brandon, dama perteneciente a una familia de grandes juristas (con incursiones en la política nacional) celanoveses. Instalado en lo profesional y asentado en lo personal, Aurelio se centra en su trabajo, y no es extraño ver publicidad de sus fórmulas en prensa de la época. En estos días registra varias patentes de fármacos: su Tónico Reconstituyente y su Jarabe de Hipofosfitos; quizás su participación en la Feria de muestras de Lugo 1896 sea el hito más significativo de esa época. A esa feria presento 5 productos: Vino Peptona, Creosota Fosfatada, Vino de Kola, Vino de Quina y Emulsión de Aceite de Hígado de Bacalao....
Poco más puedo aportar, ya que por mis datos en 1905 fallece, y su viuda tiene que hacerse cargo de la farmacia durante un periodo que debió de rondar aprox. los cuatro años. Hacia 1910 se la traspasa al que podría ser su cuñado Modesto Fernández Román y un socio Saco, quienes se encargan del traslado al edificio que Gulias diseña en la alameda Ourensana donde hoy todos la identificamos (aunque tuvo otro pequeño cambio de ubicación), pero ya seguiré contándolo otro día...
Creo que el investigador e Historiador Xosé Ricardo Rodríguez Pérez, podria darnos unos cuantos datos muy interesantes sobre los Román.
En su envidiable blog https://estudiosgenealogicos.wordpress.com. cita a la familia por sus raíces Cervatas (de Villardeciervos, Zamora), y los situa en la villa de Celanova, pero me gustaría contar con su colaboración para continuar.....
13/3/20
Osera año de 1900
Osera, Mayo
de 1900 Fotógrafo Desconocido, Biblioteca Diputación Provincial de Ourense
Aniversario de Ourensenotempo 2008- 20
Ayer fue el cumpleaños de Ourense no tempo, y al echar la vista atrás, no puedo dejar de
felicitarme por la idea que aquella lejana noche del 12 de marzo del 2008, tuve
de abrir el blog. En aquel momento no imaginaba que iban a ser tantas las
imágenes recopiladas (más de 100.000), ni tantas las historias que desconocía (más de 3.000 entradas en el blog, de
ellas más de 650 convertidas en artículos de prensa principalmente en
el diario La Región), pero lo mejor es: tantos amig@s que de una u otra manera habéis
colaborado en hacer el día a día de esta aventura.
A todos
Muchísimas Gracias y Felicidades, porque también debéis estar
orgullosos de haber ayudado a construir este pequeño rincón de recuerdos
de nuestra Auria, que es:
OURENSENOTEMPO y su
hermano OVRENSE
www.ourensenotempo.com
Para celebrar esta fecha me planteé la difícil tarea de escoger una
fotografía que lo mereciera (desde mi humilde punto de vista). Y aunque no tiene una explicación
sencilla esta ha sido la elegida: Se trata de una fotografía que no tengo
en mi archivo personal, procede de un archivo público, y precisamente uno de
los motivos, es a modo de agradecimiento a quienes siendo depositarios de estos
tesoros fotográficos no sólo los custodian, sino que también se preocupan de
hacer más fácil el trabajo de quienes disfrutamos buceando en estas historias.
La
fotografía procede de la Biblioteca de la Diputación Provincial, en la que
desde el primer momento he recibido de su personal, Isabel, Ángeles, José
Manuel.... un trato excelente que hoy casi se podría decir que es de amistad.
Cierto es que con similares méritos podría citar también a otros amigos, que cuando
he acudido a ellos han mostrado verdadero interés en dar solución a mis
demandas, el Etnolóxico de Ribadavia, (aunque les pido perdón porque mis visitas
últimamente son escasísimas), en la persona de Cesar Llanas, y una larga lista de entidades y
personas que sería largo citar, aunque si me lo permitís no puedo olvidar al
hoy jubilado Paco Espino, cuya labor en el Archivo Municipal muchísimos ya
echamos de menos..... Ya me he liado, es imposible citar todos los
agradecimientos así que perdón a todos los demás... y Felicidades.
Osera 1900
Me llama la atención el buen estado que aparentemente
presentan las cubiertas cuando supuestamente en ese año de 1900 el Monasterio
estaba en estado ruinoso....
Esta fotografía muestra una imagen poco
habitual de una de nuestras joyas de la arquitectura religiosa, el grandioso Monasterio
de Osera.
No
puedo afirmar quien es el autor, aunque ya sabéis que me gusta especular
(y frecuentemente errar)..... En su trasera figuran datos que me animan a
ello. Dos nombres figuran en el reverso, y los dos son de personajes
interesantes: Manuel Diez Sanjurjo, (escrito a pluma) y Aquilino Sánchez Rodríguez.
(Sello), ¿Quien sería el autor?, seguramente que ninguno de los dos.
Su pasión por la Arqueología le convirtió
desde su llegada en colaborador habitual de la Comisión de Monumentos, a la que
además de con sus magníficos trabajos,
enriqueció con todos los objetos que iban apareciendo en las excavaciones a su
cargo, principalmente las de la Vía Nova Itinerario nº 18 de Antonino, Bande,
Xinzo.... y todo el territorio entre Cea y Vilamarin, plagado de Mámoas y Dólmenes.
Mi teoría es que la fotografía fuera propiedad y no sé
si autoría de Benito Fernández Alonso, ya que en aquel año de 1900 publico en
el Boletín un concienzudo trabajo sobre Osera, y que por algún motivo estas
fotografías se intercambiaron entre Aquilino Sánchez y Diez Sanjurjo, tal vez
para que este ultimo colaborara en la evaluación que el Obispo de Ourense
solicita de la Comisión Provincial de Monumentos Histórico Artísticos de
Ourense a fin de decidir sobre la retirada o no del Baldaquín causa de la
revuelta.
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| Trasera foto |
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A Hestorea,
Trives,
Vixiantes do pasado
12/3/20
El solar del Paseo y 12º aniversario de Ourensenotempo
Circa 1950, Enero 15
MBVF1950000511
El último solar del Paseo
Papel fotográfico, Archivo Boris Blanco - Manuel Ron
Me la prestan junto con otras cuatro mis buenos amigos Boris Blanco y Manuel Ron, (por cierto el bueno de Boris ya no podrá comentarme esta entrada, pero desde el cielo se que me la agradecerá...).
Probablemente necesitéis mirar la imagen un par de veces para ubicarla, a no ser que os fijeis directamente en la original e inconfundible cúpula del edificio Chevrolet (Paseo cruce Concordia). Pues si, la fotografía la obtuvo Foto Villar, dada la fecha sin duda fue Miguel Ángel, (2ª Generación), y estaba situado aproximadamente delante de los Cafés Campos. La calle como se ve aún esperaba tener el honor de recibir una capa de asfalto, y aunque no lo comente, sin duda en aquellos momentos todavía llevaría el nombre del Capitán Eloy. Para datar la imagen uno de los datos más significativos es el de ver en obras el edificio Aguirre (a la izquierda), eso junto al cartel que figura en la esquina de la Chevrolet "Bazar Pedro" (un abrazo a los descendientes, muy buenos amigos míos), nos sitúa en los 50 sin dudas.
La tercera esquina construida ya sabéis que la ocupa el edificio Banco de España, hoy Sala de exposiciones Valente, lo original, es ver la cuarta esquina, la que hoy ocupa un comercio del textil y de aquellas era un solar diáfano ansioso por albergar un buen edificio, sus dueños eran según mis datos, los hermanos Santiago y el solar era el jardín de su casa, la que aún hoy embellece la calle del Paseo, (La librería de La Región estuvo ahí muchos años y hoy una tienda de articulos deportivos), para no desentonar con el entorno no dudaron en levantar un cierre al nivel de la zona y así es como aparece en la fotografía, dato curioso es que el solar disponía de tres entradas, las tres con su buena puerta de forja, de las cuales una de ellas aun existe. Cuando se decidió construir el solar de manera acertada Don Felipe Santiago se reservó las luces que su casa tenía al solar. Vendiendo (supongo) el resto a los Pazos (o Pacios), quienes a finales de esa misma década, la de los 50, levantaron un edificio ciertamente de categoría; hoy ya pocos lo recuerdan, pero debido a los negocios de sus propietarios, durante mucho tiempo se conoció como "De los Triperos". A falta de confirmación se trataba de cuatro hermanos dos solteros y dos casados de los cuales aun se recuerdan muchas anécdotas.
De este edificio, sus dueños y de los negocios que albergó, (Empresas Reunidas, Barreiros, Talbot, Don Manuel, etc) en alguna ocasión ya he escrito pero sigo recopilando datos para sacar otro articulo, que permita recordar su existencia muchos años más.
Para eso cuento con vuestra colaboración; ya sabéis mi mail:
ourensenotempo@hotmail.com.
Como os decía al empezar, hoy se cumplen doce años de la existencia de Ourensenotempo, y quiero aprovechar para dar las gracias a todos mis lectores, amigos en su mayor parte, por vuestra colaboración. Sin vuestra ayuda esto no habría sido posible.
Gracias y Felicidades.
Mañana aprovechando el articulo de La Región volveré a daros las gracias y a felicitaros, pero ya sabéis que prefiero repetir que no tener.
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