Consejos y avisos

18/5/26

Feria del automovil 1926

Recientemente os hablé del distribuidor que la marca Fiat tenía en Ourense en 1926. Por aquel entonces, no se trataba de un empresario local, sino de una concesión compartida para Ourense y Pontevedra, cuya central estaba instalada en Vigo.

Era la empresa Cabanelas, la cual, como os comenté, se tomaba muy en serio su labor promocionando la marca con gran esfuerzo. Por casualidad, he localizado esta fotografía del stand que montaron para la Feria del Automóvil celebrada aquel verano en el Jardín del Posío, y estoy seguro de que os gustará.

Aunque la imagen original publicada en la prensa de la época tiene una calidad muy deficiente, gracias a la Inteligencia Artificial podemos apreciarla con mayor nitidez. Se trata de una reproducción fiel que nos permite recuperar este fragmento de nuestra historia urbana. La Fiat ocupaba un gran espacio de la pista del Posio. 



15/5/26

El Tarzán Orensano. 1950


 El Tarzán Ourensano

 Un misterio de 1950.

Los años de posguerra no fueron fáciles, y menos para familias que habían quedado rotas o que ya con anterioridad sufrían problemas. El caso más frecuente era el de niños con enfermedades mentales a los que la falta de ayuda social condenaba en muchos casos al encierro o al abandono. En el mejor de los escenarios cuando la familia era pudiente, su vida transcurría bajo una continua vigilancia y en casos críticos el medico incluso aconsejaba que se les atara.

En la ciudad fueron varios los casos conocidos, pero son los desconocidos los mas graves, ya que suponían abandonos e incluso crímenes. Hoy sin embargo no me apetece recordar algo tan desagradable, así que aprovechare para recuperar una historia que apareció en mis consultas mientras intentaba documentar sucesos similares. Hoy recordaremos al “Tarzán orensano”.

El personaje de Tarzán de los monos, creado por Edgar Rice Burroughs, es conocido desde 1912, No obstante no fue hasta la década de 1930 cuando alcanzó fama mundial, gracias a la interpretación del atleta Johnny Weissmüller en la gran pantalla. En Ourense tuvimos nuestro propio Tarzán aunque su historia fue mucho menos cinematográfica y su desenlace, aunque satisfactorio, dejó tras de sí numerosas incógnitas.

 Todo comenzó la tarde-noche del sábado 2 de septiembre de 1950. Un grupo de gente que estaba en torno a las vías del tren en las Caldas, vio a lo lejos lo que parecía una niña, con ropas raídas y desaliñadas. En un primer momento la figura intento huir, pero intuyendo que necesitaba ayuda la siguieron hasta conseguir detenerla. La primera sorpresa, fue su aspecto totalmente desaliñado, y la comprobación que no era una niña, sino un chico con el pelo tan largo que le llegaba a la cintura. Iba descalzo y vestía una camisola tan deteriorada por el tiempo que a duras penas le cubría el cuerpo.

 En un primer momento se hizo cargo del niño Carmen la guardesa de las obras del ferrocarril, quien le proporciono ropa y comida. Al mismo tiempo se avisaba a las autoridades, que llegaron con la idea de trasladarlo al asilo de la Barrera, mientras se realizaban averiguaciones.

Durante el tiempo que permaneció con Carmen, el joven fue incapaz de articular palabra alguna; solo emitía gritos y sonidos guturales que recordaban a los de un animal. Una vez ingresado en el asilo, y tras comprobar que no mostraba signos de agresividad, se le permitió interactuar con otros niños. Estos, en un intento por comunicarse, comenzaron a recitar nombres al azar para ver si reaccionaba. Al pronunciar "Javier", creyeron detectar un leve gesto de asentimiento, por lo que se asumió que ese era su nombre.

Esa estancia en el centro, fue muy breve, ya que el chico en cuanto pudo se escapó. Tal vez tantas miradas y preguntas fueran excesivas para alguien que aparentaba llevar viviendo tanto tiempo en soledad.

El niño jugando con un reloj en el asilo de la barrera.

Rápidamente las fuerzas locales se dispusieron en su busca, pero de nuevo fue una casualidad la que facilito encontrarlo. Entre dos vagones de la estación, un operario del ferrocarril lo encontró al día siguiente y nuevamente volvió a recluirse en el asilo de la barrera. Comenzaba así la labor de intentar identificarlo y explicar que había sucedido. No existía en los alrededores de la ciudad ningún reporte de desaparición que coincidiera con sus características, lo que sugería que el joven podría haber estado vagando por los montes durante más de un año.

 Pasado un mes de estancia en el asilo de la barrera casi se podía decir que estaba integrado, eso sí, pasando por alto otras dos fugas y otros tantos intentos fallidos. El principal problema era la comunicación, ya que prácticamente no pronunciaba palabras. Se le notaba interés y ganas de hablar, pero su vocabulario se reducía a una docena de palabras que repetía al escucharlas. Un detalle que fue decisivo: en algunos momentos usó palabras más habituales en Portugal que aquí, como bola por pelota, o carro por coche….

Eso sumado a la falta de posibles casos de huida o desaparición en el entorno, obligó a ampliar el radio de acción, para encontrar su origen. Uno a uno se fueron descartando los posibles casos de desaparición en la provincia, Al final se pensó en un posible deambular del muchacho desde algún lugar mucho más lejano. A esa teoría se sumaba la tendencia del chico a esconderse en la zona del ferrocarril, lo que hacia pensar en una cierta familiaridad.  En esa tesitura las autoridades decidieron realizar unas fotografías y circularlas por la prensa del norte de Portugal.

«Encontra-se num asilo de Orense ( Espanha) um menor que aparenta 14 ou15 anos, de cabelo castanho e olhos claros. Que naquela cidade foi encontrado abandonado próximo da estaçao do caminho de ferro. No dia 1 de setembro do ano corrente.»


 Foto publicada en los diarios portugueses para facilitar su identificación.

© Biblioteca Pública de Braga – Universidade do Minho

No fue de manera inmediata, pero afortunadamente a finales de noviembre una señora portuguesa de la zona de Vila Real, se ponía en contacto con las autoridades para que la ayudaran a recuperar a su hijo al que había identificado en la foto publicada. La alegría fue inmensa dado que desde el mes de abril en que había desaparecido mientras jugaba con otros niños en el pueblo de Valpaços, ya se le había dado por muerto.

Final feliz para una historia que guarda muchas preguntas sin respuesta. A pesar de que he intentado averiguar que fue de ese niño, no he conseguido ningún tipo de información, cierto es que para su total reintegración en la sociedad, buscar la confidencialidad es lo mejor que se puede hacer.

Lo que sí se puede descartar es la mayoría de especulaciones iniciales de la historia que hablaban de un trágico accidente en el que fallecían sus padres, o de malos tratos que le llevaron a escapar al monte, incluso se le suponía testigo de un violento crimen en los montes portugueses. Cierto es solamente que ese muchacho de tan solo 12 años tuvo que afrontar una experiencia durísima, pero que su fortaleza de espíritu le permitió resistir un viaje de mas de 100 km entre Valpaços y Ourense, en el que seguramente se enfrentó a peligros impropios para su edad, además de ser capaz de alimentarse por sí mismo. Me gustaría saber que fue con el tiempo de ese muchacho que probablemente aun siga vivo hoy; tendría, si no me equivoco 88 años, y uno de sus apellidos seria Rey….


Mi agradecimiento a don José Paulo Azevedo da Silva, de la biblioteca pública de Braga por su colaboración.


14/5/26

Otra mas de Canedo


 Siguen apareciendo imagenes de Canedo, y junto al centro se esta convirtiendo en la mas nutrida parte de mi archivo. El hecho de celebrar las fiestas de Santiago, son el motivo, ya que la prensa gallega en Julio y agosto, no tenia exceso de noticias, y les venia muy bien esta fiesta tan popular para llenar sus paginas. y lo mas facil poner fotografias. para mi una suerte.

Hoy la protagonista es la calle Queipo de LLano, que no os voy a decir como se llama hoy. seguro que ya la identificasteis a pesar de las grandes diferencias.... La fotografia en color es de las que me divierto utilizando la I.A. y se a inventado un tranvia y una moto con sidecar, ademas de convertir en un puesto de fruta lo que son las escaleras de acceso al palco de la musica que se habia levantado para las orquestas, pero aun asi esta muy lograda.  Para que compareis os muestro la foto original.


 

13/5/26

La Linda Tapada

Hace siete años os mostré esta fotografía y os preguntaba si sabíais dónde era exactamente este lugar, que definían como el espacio «desde la avenida de Villacastín hasta el antiguo trazado del ferrocarril».

En aquel entonces las respuestas fueron vagas; incluso buenos amigos pontinos no me aseguraban cuál era su ubicación exacta. Hubo aproximaciones, pero surgieron dos opciones que no pude dilucidar. La más probable, en mi opinión, sería la zona próxima a la estación, lo que hoy es la urbanización San Rosendo. La otra es la zona que se está urbanizando actualmente, muy próxima a la anterior. Un dato que seguramente ayudara es que he encontrado un anucio de Carrocerias Perez que se anunciaba asi: "Talleres en la Tapada- El Puente , en frente de la estacion de ferrocarril", lo que me inclina a aceptar la urbanizacion San Rosendo.   pero......

Hoy le he dado un retoque a la fotografía con IA para ver si retomamos la conversación y resolvemos esta duda: ¿Qué hay hoy en los solares de «La Linda Tapada»?

12/5/26

De luto en Santo Domingo

Estoy indagando, por ahora sin fortuna, qué ocurrió exactamente en aquel año 1935 con el accidente ocurrido en la Avenida de Francia, que era como se llamaba entonces la calle Ervedelo. No sé si os acordáis de que ya hablé de ello en un artículo escrito en 2012. Por aquel entonces, ni siquiera tenía la confirmación de cuál era el edificio siniestrado, si bien todo apuntaba al que hoy alberga en sus bajos un restaurante y, a la altura del río, un club de escalada. Al final, no hay ninguna duda: se trataba de ese.

También he conseguido unas cuantas fotografías que se publicaron en la prensa nacional. Sin embargo, los avances que realizo sobre la resolución final de culpables y responsabilidades se difuminan entre tanto recurso legal. El propietario aparece evidentemente como responsable, pero la implicación del resto —arquitectos, aparejadores, funcionarios, etc.— no queda tan clara.

Hoy, aprovechando una foto del entierro de los nueve trabajadores que fallecieron en el siniestro, lo que os muestro es la calle de Santo Domingo y su aspecto en aquel año. Si os fijáis bien, el parecido con la estética actual es inexistente. En aquella época, la esquina albergaba uno de los locales más visitados de la ciudad: la tienda de Ultramarinos de los Sierra. Estaba en un edificio que ya no existe, al igual que la construcción de una sola planta que se ve a su lado. A continuación, aparece un solar del que ya me gustaría ser propietario hoy en día... (mis problemas de visión espacial no me ayudan a confirmar si es el que dio salida a las Galerías Viacambre, pero estoy seguro de que sí).

Por si os apetece profundizar, os dejo el letrero de "Relojería" que se ve casi enfrente de Sierra, y otro en primer plano que me parece un aviso publicitario: "La Viña". ¿Alguien sabe qué era exactamente?

11/5/26

De nuevo la fuente del bosque en el Posío

Vaya por delante que esta fuente, independientemente de la plaza o jardín donde se ubique, no dejará de embellecer su entorno; posee una belleza intrínseca. Quizás por ello, y para mitigar la pérdida de la estatua de doña Concepción Arenal en los jardines del Obispo Cesáreo, se decidió trasladar esta pieza desde el Jardín del Posío hasta dicha plaza, que había quedado "desnuda" tras la retirada de la efigie y su añorado pedestal.

Sin embargo, como se puede apreciar en esta fotografía que la revista Ilustración Universal mostraba a sus lectores en 1926, el rincón que habitaba en el Posío también gozaba de un encanto singular. Si en un futuro la situación lo permite, sería una excelente idea recuperar ese espacio instalando una nueva fuente que devuelva la armonía a ese rincón del jardín.

No hablo de volver a trasladar la pieza antigua, que ya ha sufrido demasiados "viajes" —desde su origen en Osera, pasando por la Plaza Mayor y el Posío, hasta llegar a su ubicación actual—, sino de crear una nueva que vuelva a relajar con sus sonidos a los ourensanos al final del paseo de las palmeras.


8/5/26

Fatima 2026. Las cosas de don Jose

Año 1954: el templo estaba sin terminar y el altar ni se había comenzado. Aun así, don José se las arregló para que el día de la Santiña todo se viera perfecto. Coloreada con Inteligencia Artificial

 Fátima 2026.

Las ideas de don José

        Hoy, la Santiña aguarda de nuevo la visita de los ourensanos y reclama su compañía para recorrer sus calles en procesión.

    Es bien sabido que, aunque fueron innumerables los vecinos que colaboraron para fomentar la fe en la Virgen de Fátima, hay un nombre que, sin discusión, encabeza todos los esfuerzos: don José (Monseñor José Álvarez González).

    Que nadie se sienta excluido; es cierto que sin la contribución colectiva nada hubiera sido posible. Desde el obispo Blanco Nájera hasta el más humilde albañil, pasando por una legión de niños y todos los vecinos del Couto. No hablo solo de aportaciones económicas —donde cada uno dio lo que pudo—, sino del trabajo físico y los ánimos para seguir adelante.

    Dicho esto, permitidme volver a don José. A medida que investigo la historia del Santuario, no dejan de sorprenderme sus ideas. Al margen de su conocida "pillería" —como cuando en pleno verano, los camiones cargados con material para las obras del Seminario quedaban estratégicamente "atascados" en el barro frente a Fátima—, su capacidad de gestión era inagotable.

    Organizó recogidas de papel, trapos, cristal y chatarra (una labor que el padre Silva también realizaría años después para Benposta, bautizándola como “Trapabocha”). Con la perspectiva del tiempo, sabemos que una de sus mejores iniciativas para recaudar fondos fue la recogida de metales: se lograron reunir más de 1.800 kilos de cobre en forma de cazuelas y monedas, 500 kilos de bronce, 50 kilos de plata, 4 de oro y más de seiscientas piedras preciosas.

    A esto debemos sumar su incansable labor epistolar. Escribía a todos los ministerios y organismos públicos pidiendo ayuda; aunque muchas veces recibía un "no" por respuesta, no se desanimaba. Cuando no era un año era otro, pero algo siempre terminaba cayendo. A quienes procuraba no "exprimir" era a los particulares, pero cuando lo hacía, obtenía resultados: consta, por ejemplo, que el propio Eduardo Barreiros le prestó su ayuda.

    El tema económico era primordial, pero don José sabía que un edificio vacío no servía de nada. Sus esfuerzos se encaminaban a crear un sentimiento de comunidad parroquial incluso antes de que esta funcionara oficialmente. Su filosofía era tan sencilla como brillante: sembrar felicidad en la infancia para asegurar la fe del mañana. El niño que hoy ríe en la parroquia es el padre que mañana guiará a su familia.

    Quienes lo vivieron me cuentan que, en cuanto fue posible, se ofrecieron funciones de cine. No se hacían de cualquier manera: desde el sábado se exhibía la cartelera a la entrada y el domingo, a las tres en punto, comenzaba la proyección. Antes, los niños pasaban por una especie de ambigú con refrescos y chucherías que nada tenía que envidiar a las salas del centro, incluyendo su propia zona de "gallinero".

    Pero el cine fue solo una de muchas. Como podéis ver en el "documento" que os muestro, se formó un club deportivo que distaba mucho de lo que acostumbramos a ver hoy en día, cuando los padres pueden financiar todo lo necesario para que sus vástagos hagan deporte y emulen a sus ídolos.


    En aquellos tiempos, entre don José y los jóvenes se tiraba de imaginación para sacar adelante cualquier misión. Antes de que comentéis nada sobre la ortografía, os aseguro que don José se limitó a dejar que los muchachos utilizaran su maquina de escribir, el texto fue cosecha de los jugadores…

    En este caso, se pretendía crear la Asociación Deportiva Juvenil Fátima, pero sin tener medios ni siquiera para camisetas, por no hablar de un balón. Sin embargo, con ingenio se redactó este flyer que se repartió por todo el barrio. Ya os adelanto que el equipo se formó y tuvo su equipación. Campo reglamentario no, pero es que eso tampoco era tan necesario: el parque Cabañas o los diversos terrenos que había al final de la calle Ervedelo —con más o menos planicie— servían perfectamente para jugar partidos interminables. Como aquel que enfrentó al Fátima con la Juventud del Couto, que terminó 2-4; don José no sabía a quién animar: todos eran sus “monaguillos”.

Esta foto demuestra que al final el club consiguió equipar a los jugadores.

    Es de justicia recordar que supo rodearse de ayudantes de gran valía y compromiso , y aunque seguro que no he conseguido identificar a todos, al menos citar a don Pablo, don Manuel y el padre Barbosa, quienes cargaban con gran parte de la responsabilidad de estas actividades. Muchos "niños" del Couto recuerdan el Club Albatros, todo un exito: deporte todo el año y campamentos de verano en la playa. Lo que hoy parece increíble es que aquellos jóvenes iban andando desde Ourense hasta Vigo, Cangas o Baiona en jornadas de convivencia extraordinaria. El equipo de baloncesto llegó a alcanzar tal nivel que, en cierto punto, tuvo que "medio" profesionalizarse.

El Coro de Fátima

    Don José no descuidó a los mayores. Como párroco, organizaba catequesis, ejercicios espirituales y reuniones de matrimonios, pero siempre bajo la premisa de que la diversión debía estar presente. Así nació el Coro de Fátima, donde niños y adultos compartían cantos (como se ve en la fotografía de mi añorado Andrés Iglesias). También apoyó desde el inicio a la Sociedad Albor, otro proyecto clave para unir al barrio.

    Fueron muchas las ideas de don José; muchas fructificaron y otras, por desgracia, se quedaron en el camino. La cofradía, los Juegos Florales y las peregrinaciones a Fátima son temas que trataremos en próximos años.

Os espero en la procesión...


7/5/26

Distribuidor de Fiat en 1926

 

La exposición de Policarpo Sanz 36, en Vigo, bien podría haberse utilizado como salón de baile.

En los años 20, Galicia vivió uno de sus mejores momentos económicos, y la venta de automóviles era uno de sus principales indicadores. Los fabricantes competían duramente por las plazas y la apertura de concesionarios era constante. En Ourense, eran los hermanos Vázquez Rodríguez quienes dominaban el mercado; con su Garaje Americano —conocido como "La Chevrolet"— concentraban la mayor parte de las ventas. Cierto es que su oferta era muy amplia: Oakland, Dodge, Chevrolet y Ford eran sus principales armas.

Sin embargo, otras marcas también buscaban competir, para lo cual necesitaban empresas fuertes en el sector. Fiat otorgó la concesión de su marca para las provincias de Pontevedra y Ourense a Manuel Cabanelas, quien no reparó en medios para el lanzamiento. Instaló la exposición oficial en Vigo, donde el volumen de negocio era superior, pero organizaba todos los eventos posibles en "sus" ciudades.

En aquel 1926, Cabanelas fue uno de los promotores de la exposición celebrada en el Jardín del Posío. Como gran atracción, trajo a la ciudad un vehículo de competición con su piloto oficial: Juan Carrera de Haz. La imponente presencia del bólido fue todo un espectáculo, y el rugido de su motor por las calles de la ciudad fue algo que nuestros abuelos tardaron mucho tiempo en olvidar.

Juan Carrera de Haz, piloto oficial de Fiat Motor, que hizo su exhibicion en Ourense

 

6/5/26

Revista Galicia Grafica 1929. 3

 Terminamos esta serie de imágenes de 1929 de la revista Galicia Gráfica con estas dos fotografías. La primera es una de las pocas que conservo de Pena Vixía, que era como mi abuela llamaba a la calle Hernán Cortés.

Deduzco que la escasez de imágenes de esta antigua vía ourensana se debe a que su actividad comercial siempre fue limitada. En sus orígenes, se instalaron en ella la mayoría de los carniceros de la ciudad, pero a medida que fueron desapareciendo, no hubo un relevo claro. Haciendo memoria, solo puedo hablaros de un peluquero, una colchonería, la conocida farmacia en la esquina de San Cosme y, más recientemente, algún bar y restaurante. ¡Si!!!. Los que os habeis acordado del Turco y el Elephas teneis razón, tuvo una etapa que esos dos locales atraian a la juventud en gran numero....

La otra fotografía muestra la zona de la fuente de los "cagados", que era como la llamábamos los niños en los años 70. Situada en la parte baja del Posío, como podéis ver en aquel 1929, su vegetación lucía esplendorosa.

Fotografias originales de José Samaniego.


5/5/26

Revista Galicia Grafica 1929.2

    La Plaza del Trigo, inconfundible, a pesar de que su fuente —porque también la tiene— fue una de las que más veces cambió de forma, tamaño y uso. Comenzó llamándose Fonte Nova, nombre que extendió a toda la plaza, pero rápidamente la "envejecieron".

    En esta fotografía podemos ver en la pared de la catedral, que, a finales de los años 20, la moda era encintar las piedras en blanco de manera bastante basta; algo muy cómodo y rápido para el albañil, pero poco agradecido para la vista.

    Y, por último, quiero volver a reivindicar estos fantásticos soportales, los más recogidos y bellos de la ciudad. Nunca supimos aprovecharlos del todo; se intentó con algún bar y restaurante, pero la idea no llegó a cuajar. ¡Qué pena! Cuántos "morunos" habré comido bajo esos arcos...

¿Os habéis fijado en que prácticamente todas las plazas de nuestra ciudad tienen inclinación? Por cierto, estos días me confirmaba mi amigo Domingo Paz que la Plaza Mayor de Cáceres también está inclinada; es cierto que no tanto como la nuestra, pero también está en pendiente.

De Las Burgas ya no os digo nada; simplemente os muestro la foto que publicó Galicia Gráfica en aquel 1929 y que, si no me equivoco, se utilizó también para una postal de la época.

Fotografias originales de José Samaniego.



4/5/26

Revista Grafica Galicia 1929. 1

    Continúo rastreando en las hemerotecas aquellas primeras imágenes que retrataron nuestra ciudad. Hoy os presento la primera de una serie de cinco fotografías publicadas en 1929 por la revista Galicia Gráfica, dentro de su sección "Ciudades Gallegas".

    Junto a la Plaza Mayor, la Cruz dos Ferreiros (Plaza del Hierro) es, probablemente, el rincón más fotografiado de la urbe. El motivo principal es, sin duda, la presencia central de su bellísima fuente, traída desde San Esteban de Ribas de Sil con un doble propósito: protegerla de una destrucción segura y dotar a la ciudad de un servicio de aguas excepcional.

    La fuente se adueñó rápidamente del espacio, compitiendo en protagonismo con las ferreterías que daban nombre a la plaza y que resistieron "heroicamente" hasta tiempos recientes bajo las firmas de Llamas y Blanco Vega. Pero si de apellidos ilustres hablamos, es obligatorio recordar a los Temes, titulares de la farmacia en aquel 1929. Tampoco podemos olvidar a los Aperribay, Yebra y Pimentel, quienes, tras iniciarse como empleados de botica, terminaron gestionando un importante almacén de droguería y fármacos en la misma plaza.

    Aunque hoy esos nombres se desdibujan en la memoria, la plaza fue también el lugar predilecto para platerías, joyerías y relojerías, además de sastres y modistas de renombre; detalles que, sin duda, reflejan la pujanza económica y el nivel de vida del vecindario de aquella época.

Fotografias originales de José Samaniego.

 


1/5/26

Proyectos descartados...

 


Que hubiera pasado????

Proyectos descartados

Todos los días estamos obligados a tomar decisiones, en unos casos se acierta y en otros no tanto…

Hoy voy a continuar recordando algunos de los proyectos que se plantearon para la ciudad y que, por diferentes razones, nunca llegaron a realizarse. Con la perspectiva que da el tiempo, quizás seamos capaces de valorar si aquello fue, o no, una buena decisión.

Los Cuarteles del Couto

Hacia el año 1918, en plena crisis de la "gripe española", la situación era sumamente compleja tanto en lo sanitario como en lo económico. En ese contexto, se volvieron imprescindibles los proyectos de obra pública que generasen empleo y dinamizaran la economía local.

El proyecto más ambicioso se venía estudiando desde finales de 1917. Entre 1918 y 1919 estuvo cerca de materializarse e incluso en 1920 parecía que saldría adelante, pero finalmente se truncó. Me refiero a la construcción, en los terrenos del Couto de un acuartelamiento capaza de alojar a todo un regimiento montado..

El Ministerio de la Guerra demandaba desde hacía tiempo la creación de más agrupaciones militares en Galicia; no se trataba de trasladar tropas, sino de aumentar el número de unidades. Ourense, como en tantos otros temas, solía ser la menos favorecida en el reparto. Por ello, en esta ocasión se pretendía que la ciudad recibiera estas dos nuevas unidades que, sumadas al Regimiento de las instalaciones de San Francisco (que también se encontraba en periodo de reformas y ampliación), formarían un cuerpo militar de considerable entidad.

Los datos técnicos estaban claramente definidos: se trataba de proyectar los acuartelamientos para un Regimiento Montado de Artillería, compuesto por un batallón de artillería de posición y dos baterías de artillería de montaña. De forma complementaria, el plan debía incluir la propuesta de un campo de tiro y maniobras en las proximidades. Hablábamos de una inversión de gran calado por parte del Ministerio que supondría un motor fundamental para la economía Ourensana. Como condición inicial, el Ayuntamiento debía ofrecer al Ministerio los terrenos necesarios. Estos debían cumplir dos requisitos básicos: estar cerca del casco urbano y poseer la superficie suficiente para cubrir todas las necesidades operativas.

La Región 1921

Rápidamente, la atención se centró en la zona de expansión del Couto. Todas las partes se pusieron manos a la obra con celeridad, alentadas por la disposición favorable de los propietarios de los terrenos, quienes veían con buenos ojos la cesión o venta para este fin. Sin embargo, la prensa gallega comenzaba a recoger las inquietudes de otras ciudades que también ambicionaban dicha ampliación militar en sus territorios. En ese ambiente, una parte del Ayuntamiento estaba plenamente a favor, entendiendo el empuje que supondrían no solo los más de seis millones de pesetas de inversión en las obras, sino la presencia continua de más de mil personas llegadas de todas las provincias. Otra parte del consistorio, por el contrario, lo interpretaba como una innecesaria militarización de la ciudad y lo rechazaba alegando el gasto excesivo que supondría la compra inicial de los terrenos para las arcas municipales.

En 1919, ya se disponía de más de 130.000 m² apalabrados con los propietarios. Incluso el Gobierno dictó una Real Orden aprobando los proyectos provisionales y ordenando a la Comandancia de Vigo que redactase con urgencia los definitivos.

No me extenderé con más datos; el resultado final ya lo conocéis: en el Couto nunca hubo cuarteles. Y aunque en San Francisco hubo mulos, estos formaban una batería de artillería de montaña que reforzaba a los Cazadores de Mérida y que continuó allí hasta los años 60. Aun así, en 1921 nuestros políticos seguían dando vueltas al tema, hasta que una simple nota de prensa dejó claro en qué quedaría todo aquello.

La plaza de abastos

También en 1921 se localizaron estos nuevos proyectos. Ya comenté en alguna ocasión la idea de construir en la plaza de San Marcial (antigua da Fonte dos Coiros) el edificio que reuniría a todas las vendedoras que conformaban el antiguo mercado ourensano, hasta entonces desperdigadas por las plazas de la zona antigua. Aquel proyecto se descartó, con buena lógica, porque la estrechez de las calles y el poco espacio de la propia plaza lo hacían inviable.

El caso es que algunos políticos, con lo que considero una escasa visión de futuro, propusieron otro lugar cercano y, desde mi humilde opinión, inverosímil: pretendían que el Ayuntamiento se hiciera con la propiedad del antiguo Palacio Episcopal, situado en la esquina de la Plaza Mayor, para convertirlo en el edificio principal del mercado.

Los razonamientos sugerían incluso cierta mala fe por parte de los promotores. El planteamiento pasaba por la cesión de la Iglesia de los edificios del palacio y la cárcel de la Corona a cambio de una venta "ventajosa" —aludiendo a la cristiandad de los propietarios— de terrenos en la plaza del Trigo para levantar allí el nuevo palacio. Los propietarios a los que se aludía eran la marquesa de Atalaya Bermeja (Doña Ángela Santamarina) o los Temes, entre otros. Además, ya se planteaba en esos años derribar una parte del edificio del actual museo para ampliar la calle.

Mas proyectos de esos años

Aprovechando la necesidad de "reconstruir" el antiguo convento de Santo Domingo, se pedía destinarlo a Palacio de Justicia, Audiencia y Juzgado. En esa misma línea, el ya desmontado Hospital de San Roque se postulaba como el edificio apropiado para alojar las oficinas de Correos y del Banco de España.

En la parte alta del jardín del Posío se promovía la instalación del campo de la feria, mientras que en la baja se proyectaba uno de los dos centros escolares que se demandaban para la ciudad. Finalmente, existió un proyecto que podría haber resultado estético, aunque a costa de perder toda la esencia de los orígenes de la ciudad: se planteaba eliminar todas las viejas edificaciones situadas entre Cervantes, Villar y Colón para convertirlas en una gran zona ajardinada.

Como bien sabéis, solo algunas de esas propuestas tuvieron desarrollo: Santo Domingo se convirtió en Delegación de Hacienda y el Hospital de San Roque en Correos; otras, afortunadamente o no, quedaron en el olvido.

Recreación ficticia del mercado municipal en la plaza mayor. 1921.  realizado con Inteligencia Artificial en base a fotografías reales

30/4/26

Publicidad recuperada, con mucho encanto.

 

Otra de las posibilidades que ofrece la IA es la recuperación de anuncios de prensa antiguos. Entre las deficientes impresiones de aquella época y el inexorable paso del tiempo, muchos de estos avisos han acabado convertidos en manchas difíciles de descifrar, perdiendo por completo su función publicitaria original.

Hoy rescato uno de los anuncios que la Cristalería La Belga publicó durante sus años de actividad. Aunque debo reconocer que esta empresa apenas necesitaba publicidad: en aquel entonces, cuando cualquier ourensano o gallego pensaba en cristales, el nombre de esta casa era el primero que le venía a la mente.

El motivo de su popularidad era bien conocido: su tienda de distribución estaba situada en lo que hoy es la calle Concordia. Allí, en sus escaparates, tenían instalados unos espejos con la ondulación exacta para que, al mirarte en ellos, tu figura se viera extremadamente estilizada o muy robusta, según el espejo que eligieras. Como es lógico, tanto los niños como los que ya no lo eran tanto se lo pasaban pipa divirtiéndose con sus reflejos.

Mi intención es recopilar más datos sobre esta empresa. Si tenéis alguna fotografía o anécdota que queráis compartir, ya conocéis mi correo: ourensenotempo@hotmail.com


29/4/26

Las rejas de la catedral. Fotos I.A.

 Hace años que se retiraron las rejas que custodiaban el altar mayor de la catedral y obligaban a ir de manera ordenada a tomar la comunión. La inteligencia artificial nos ofrece ahora dos posibilidades de reconstrucción: una más sobria, con el hierro sin tratar, y otra que ofrece un aspecto espectacular.

Personalmente, veo más lógica la reja sobria, sin tanto oro; pero entiendo que la otra resulta más estética. Esta reja fue obra del artista Celme y ya os hablé de ella hace un tiempo, utilizando datos de Benito Fernández Alonso.

 "Dos años después, en 11 de Noviembre de 1589, volvió Jordán a reconocer las obras, trayendo consigo a Juan Bautista Celme, rejero y dorador, que después se encargó de la fundición de las verjas que cierran el coro y la capilla mayor, construyendo también las rejas de la capilla del Rosario y del altar de San Lucas".

En otro texto nos comenta más datos:

"1589.-Abril 6.-Llamado por el Cabildo, llegó a Orense Juan Bautista Celme, para ver el sitio en que habían de colocarse las rejas del coro, pidiendo se designarán personas con quienes comunicar las trazas y ver lo más oportuno . Al, siguiente día, el Cabildo le entregó 12 ducados por el viaje . En 3 de Julio del mismo año, se volvió a tratar con Celme el otorgamiento del contrato para construir las rejas y los dos púlpitos . En 1590, Juan Bautista Celme manifestó que se iba Samos a sacar el hierro y a Castilla para traer oficiales . En 19 de Marzo de 1590, Celme no tenía para dar fianza, y vistas las cartas de recomendación que traía, el Cabildo le eximió de ella . Según escritura que pasó ante Luis Fernández, las rejas y púlpitos fueron contratados en 75.750 reales". EFEMÉRIDES para la historia....  Benito F. Alonso

 


28/4/26

Las Primeras, de La Tribuna de Madrid

 

    Intentando sacar partido a la inteligencia artificial, estoy revisando antiguas cabeceras de prensa para localizar las primeras fotografías publicadas y procurarles una nueva vida.

    Como se observa en las imágenes originales, la calidad de impresión de la época era ciertamente deficiente; sin embargo, para nuestros abuelos representaba una gran innovación —que, de hecho, lo era— y los periódicos las iban incorporando de forma gradual.

    Hoy os muestro las primeras fotografías que publicó el diario La Tribuna de Madrid con nuestra ciudad como protagonista. Fue en 1914 y recogían la campaña política que aquel año desarrolló O noso Abade de Beiro: Basilio Álvarez. La prensa de la época reflejaba el enorme poder de convocatoria de Don Basilio.

En la primera fotografía vemos el final de la manifestación en la plaza del Eirociño dos Cabaleiros. No os resultará complicado reconocer la Casa de María Andrea, que en aquellos tiempos "ejercía" como Casa do Pobo y albergaba las oficinas del Heraldo Gallego, voz del movimiento agrario en Ourense.

 Las instantáneas son obra de Luis Ksado.


Esta otra imagen muestra los primeros momentos de la manifestación. Si os fijáis, el vestuario que recrea la inteligencia artificial bien podría ser de 1914, pero no encaja del todo con el motivo de la reunión. Los bueyes que se ven son reales y estaban ese día frente a la actual Diputación, pero el refinamiento de los sombreros que portan algunas damas no termina de cuadrar con el contexto agrario del evento.

27/4/26

Revista Galicia. Argentina

Sigo aprovechándome del trabajo que se puede realizar con Inteligencia Artificial aplicada a fotografías que, de otro modo, resultarían inservibles o mostrarían su contenido de forma muy limitada. Gracias a esta técnica, las imágenes cobran vida de nuevo.

Hoy he estado revisando la revista Galicia, una de las publicaciones con mayor trayectoria en la América de nuestros emigrantes. Probablemente, su longevidad se debió a la colaboración económica de algunos de nuestros paisanos, muchos de los cuales alcanzaron una gran influencia en la Argentina, que era el lugar de publicación

En los años 50, Lebosende fue protagonista de una de las portadas de la revista. Esa fotografía os la muestro hoy sin ningún tipo de retoque, tal como se publicó originalmente.


El Puente de Aceredo apareció en un número de 1923 de la revista Galicia. No deja de ser más que interesante poder recuperar imágenes de esta estructura que la construcción del embalse de Lindoso sumergió en las profundidades, dejando bajo las aguas una parte fundamental de nuestra arquitectura civil.

Gracias a estos registros gráficos, podemos volver a contemplar la fisonomía de un valle que cambió para siempre, rescatando del olvido visual la ingeniería que conectaba nuestras tierras antes de que el progreso hidroeléctrico redibujara el mapa.


En 1924 se publicó una fotografía del valle de Fontey. En esta ocasión, debo pedir disculpas: la deficiente iluminación de la imagen original es, más que probablemente, la culpable de que la Inteligencia Artificial se haya "inventado" una iglesia que no existe en ese valle.

Es un claro ejemplo de cómo la tecnología, al intentar rellenar los huecos de información en sombras tan profundas, puede llegar a crear elementos arquitectónicos ficticios basados en patrones históricos, alejándose de la realidad geográfica del lugar.

Finalmente, presento otra imagen publicada también en 1924, cuyo protagonista absoluto es el imponente Monasterio de Osera. Lo que no tengo del todo claro es si el aspecto tan renovado que presenta en esta versión se debe a la realidad de la época o si es fruto de un "arreglo" ficticio realizado por la Inteligencia Artificial al interpretar las texturas de la piedra.

Al igual que sucedió con el valle de Fontey, el deterioro del papel original y las sombras pueden llevar a la tecnología a "reconstruir" elementos con una nitidez que quizás no existía hace un siglo, abriendo un debate fascinante sobre los límites de la restauración digital.



24/4/26

Bedoya y su entorno

 

Bedoya 1956, para evitar discusiones, ya os digo que el autobus estaba en el cruce con Santo Domingo
fotografia de prensa recuperada con inteligencia artificial.

La calle Bedoya y su entorno: Crónica de una metamorfosis urbana

           La historia de nuestras calles es, a menudo, la historia de una lucha contra el barro, la oscuridad y la desidia administrativa. Al revisar las actas y noticias de principios del siglo XX, queda patente que, a pesar de que la burguesía ourensana apostaba por esta zona para vivir, no fue fácil solucionar las carencias iniciales.

Si retrocedemos en el tiempo, veremos que toda la zona era un entorno puramente rural. Aunque en 1889 ya figuraba oficialmente como calle Bedoya, muchos la seguían llamando "carreiro dos defuntos". Este nombre correspondía originalmente solo al último tramo, el que discurría desde la carretera de Trives hasta la actual Pardo Bazán.

Para 1905, ya se la citaba como una zona con suficientes electores como para tener colegio electoral propio (aunque se desconoce su ubicación exacta). En 1906, doña Robustiana Sáenz obtenía permiso para reparar un muro en la intersección con Santo Domingo, y la calle empezaba a configurarse como el hogar de familias ilustres. Apellidos como los Cachafeiro, Olmedo, Valente o la propia Matilde Lloria residían allí a finales de los años 20. Sin embargo, la calle tenía "dos caras": solo el tramo inicial parecía una vía urbana; el resto tuvo que esperar hasta finales de los años 50 para su transformación definitiva.

Hoy nadie duda de que el empujón definitivo se lo dio la instalación de los Hermanos Maristas. Su regreso a Ourense no fue solo un evento religioso o escolar, sino un motor urbanístico sin precedentes. Tras su marcha durante el periodo bélico, el deseo de su retorno era generalizado; si bien el señor Blanco Vega fue quien más contribuyó, la lista de colaboradores fue extensa. El regreso se produjo inicialmente en unas pequeñas instalaciones en la Avenida de Pontevedra nº 5, pero aquello era solo provisional.

Cuando la congregación adquirió el enorme solar en Bedoya para levantar su centro educativo, la fisonomía de la zona cambió de la noche a la mañana. La calle Valle-Inclán nacía de la mano del colegio. Lo que hasta entonces era una vía de tránsito mixto, con tramos que aún recordaban al Ourense rural, se convirtió en una arteria vibrante. Además del adecentamiento de Bedoya, nacía la calle Valle-Inclán y, años después, Ramón Cabanillas (a costa de que el colegio perdiera su campo de fútbol). Aquel solar fue la pieza del puzle que faltaba para que Bedoya dejara de ser una calle "a medias".

Nacia valle Inclan con el colegio.

Hablar de Bedoya exige también citar su entorno, que necesitó mucho más tiempo para evolucionar. Aunque en 1905 don Justo Villanueva ampliaba su casa en el Camino al Caneiro, la zona seguía siendo un foco de conflictos higiénicos. En 1907, la alcaldía intervino por una denuncia contra la Superiora del Asilo por verter aguas sucias al callejón. El problema no era desidia de las hermanas, sino la inexistencia de alcantarillado. En 1910 se intentó situar la feria de la ciudad en la zona de lo que hoy es la Plaza de los Ramones (actual Plaza de las Mercedes), pero el proyecto se descartó.

La situación en 1913 era deplorable: los vecinos protestaban por la falta de luces y los olores de las cuadras de cerdos. El alcalde Ildefonso Meruéndano dio órdenes "contundentes": la luz llegó en febrero de 1914, pero el traslado de las cuadras quedó pendiente. Ya entonces, la clase política demostraba que algunos temas necesitaban "madurar" demasiado.

Cuatro caminos ya existia pero las obras de Maristas lo modificaron totralmente


 Resulta curioso observar la cronología: hasta 1916 el arquitecto municipal no realizó la alineación de toda la zona. Para quienes conocen esta parte de la ciudad, su trazado sigue siendo difícil de entender hoy en día: el Camino Caneiro nace en la Avenida de Buenos Aires, discurre un tramo por Cabanillas, se convierte en Teluro para retornar a ser Camino Caneiro...

En medio de esa tesitura, en 1924 abría el horno de pan de Jenaro Pérez y, finalmente, en 1925 se celebraba la instalación de una alcantarilla como una gran noticia. Por fin, este "callejón" empezaba a integrarse en la ciudad. Era una zona que, a pesar de pertenecer a familias conocidas como los París, Pedrayo o Espada, tuvo que luchar duro para dejar de ser el "patio trasero" de Ourense.

Aun así, no se dio por terminada la transformación hasta que en San Lázaro y todo su entorno se fueron asentando organismos oficiales, entidades bancarias, oficinas, los más destacados comercios y, cómo no, cafeterías y locales de ocio. El tramo inicial de Bedoya fue durante muchos años el centro de la "movida" o, para ser realistas, una parte fundamental de ella, porque el Parque y Valle-Inclán no le iban a la zaga.

Seguro que estos nombres os suenan, y podeis alargar mucho mas la lista. foto Belay, Atlantes, Gestoria Cidre, Discoteca Nexus, Salon de juegos Texas. que tiempos....

fotografia de José Luis Ferreiro, tratada con I.A.