Consejos y avisos

7/5/14

Los de Artes y Oficios con Don Luis


   Muchas de las imágenes que os muestro, son recuperadas de antiguas publicaciones, y realmente la calidad no es su fuerte.

   Aún así y como para mí lo importante es saber que esa imagen existe, las comparto con todos vosotros; cierto es que procuro estar atento, por si cae en mis manos alguna copia de mejor calidad, o como en el caso que hoy nos ocupa: un original.

   El amigo Servan Barandela, como os dije días atrás, me está facilitando todo su archivo; y en él, mezclado con recuerdos familiares hay fotografías del negocio paterno, alguna etnográfica de Souto Penedo, y unas cuantas de las que yo llamo de valor histórico.
   Su padre fue alumno de la Escuela de Artes Y Oficios Ourensana, y tuvo la fortuna de contar como profesor de dibujo, al polifacético  Don Luis Fernández Pérez  “Xesta”. Las clases de Xesta, no solo servían para aprender a dibujar, si no que don Luis tenía un concepto de la enseñanza próximo a las tendencias que hoy triunfan en los países nórdicos: experimentar, tocar, sentir, es un apoyo importantísimo del aprendizaje.

   Por ello durante el curso programaba siempre que podía excursiones o paseos de estudios. La que hoy os muestro, corresponde a una excursión a las tierras de Celanova de toda la clase de Dibujo de la Escuela.

Antes de que me proteste alguno de vosotros, ya os reconozco que don Luis no era el único que aprovechaba cualquier oportunidad para sacar a sus alumnos de las aulas. En Salesianos era una práctica generalizada, y entre los profesores del instituto también (En el blog están las fotografías de las excursiones organizadas por el profesor Vicente Serrano (años 20), por cierto fotografías hechas por Luis Xesta).

6/5/14

La Casa de Socorro de la Cruz Roja

Uno de los encargados del servicio de la Casa de Socorro* delante de la entrada en Fonte do Rei.
*(Se trata del doctor Don Gonzalo Courel, dato facilitado por Xerardo Gómez via Facebook)
   Siete años con el blog, y nunca nos había visitado la gente de la Cruz Roja.  De hoy no pasa.

   Fue el amigo Javi Torres, quien hace ya tiempo, me facilito estas y otras fotografías procedentes del archivo de la Cruz Roja en Ourense. Y no fue hasta ahora que me vino a la cabeza el recuerdo preciso para hacer una entrada con ellas. Hubiera sido fácil hablar de las infinitas acciones en las que han intervenido de manera esforzada y altruista; catástrofes naturales, accidentes, tráficos, apoyo a eventos de todo tipo, culturales, deportivos etc., etc.; o de la relación que muchísimos ourensanos tenían con la organización; tengo muchos amigos que formaron parte de la banda de música de la cruz roja, corregidme si me equivoco pero creo que era algo así como "agrupación de cornetas y tambores de la cruz roja". Sin olvidar que en aquellos tiempos en los que se hacia “la Mili”, los voluntarios de la Cruz Roja podían realizar el servicio militar a través de ese voluntariado (creo recordar).

   Entre esas y otras muchísimas labores asistenciales y de interés social que desarrolla y desarrollaba la Cruz Roja, me vais a permitir que recuerde posiblemente la menos vistosa, y también probablemente la más incómoda para ellos, por la cantidad de horas de dedicación que requería. Me refiero al mantenimiento del los puestos de socorro; también conocidos como Casa de Socorro. (de aquellas, las actuales Urgencias eran una utopía

   La que yo conocí, estuvo durante muchísimo tiempo en los bajos de la trasera de la diputación provincial, justo enfrente de la fuente del Obispo.  Por aquel portalón que aun hoy existe y que daba acceso al patio donde ensayaban los voluntarios con sus cornetas y tambores, pasé yo en incontables ocasiones (a la casa de socorro realmente se entraba por una puerta que estaba al lado, pero en mi caso, seria por la confianza que genera lo cotidiano, me pasaban directamente a una salita a la que se accedía por ese patio); al principio acompañado de mi madre o tía o abuela, que todas se turnaban en cuidar al “Angelito”; para que el médico o auxiliar que atendía la Casa (dependía de la gravedad del caso), me echaran un vistazo; la rodilla chorreando sangre por la caída de la bicicleta, la extracción de cuerpos extraños por la rotura de un cristal, la inmovilización de un hombro por la caída del templete de música de la alameda, “pecata minuta” comparado con el susto que el médico de la casa de Socorro se llevo cuando lo llamaron para que se acercara a atenderme en mi casa y me separara de un grifo de la bañera que se había encariñado de mi cogote. (Otro día si estoy de humor os contare detalles, o mejor que os lo cuente mi hermana, que ella sabe como hizo).

Bueno resumiendo, no sé si el señor que sale en la fotografía superior llego a conocerme; pero en el personalizo mi total y absoluto agradecimiento  a la gente que se encargaba del puesto de la Cruz Roja.

Por el dato que me facilita Xerardo Gómez, desde luego que me conocía el señor de la fotografía, se trata del doctor Courel, amigo de la familia. yo no lo recuerdo supongo que debido al paso del tiempo.

Muchísimas gracias.

A veces pienso si mis padres cuando decidieron vivir enfrente de la diputación ya fue pensando en mí  con idea de tener cerca a los profesionales de la Cruz Roja, . Yo por si acaso disimulare.
  

Desfile de las tropas de Cruz Roja por el Paseo, (estaba en construcción la esquina donde hoy esta Cortefiel)

5/5/14

Inmaculada en los sesenta (Miguel Carballo)

Alumnos de la Inmaculada con su profesor don Bernardino
   En ocasiones, buscando viejos datos y recuperando antiguas imágenes, te das cuenta de que estas cayendo en el mismo error que estas intentando subsanar. Aunque en Ourense no Tempo, intento establecer una frontera en el comienzo de los setenta, reconozco que la mayoría de los datos se van a comienzos del siglo XX e incluso mucho antes. Dejando fuera ese pasado "reciente" que tantos aun tenemos en la retina.

   Fue mi amigo Miguel Carballo al dejarme esta fotografía de su infancia en el colegio de la Inmaculada de Montealegre, quien me ha hecho pensar en el tema. Y de momento la solución pasa por que seáis vosotros los queó me hagáis propuestas de como podríamos hacer para recopilar esas imágenes.



Inmaculada de Montealegre

De momento aprovecho para recuperar esta fotografía que el diario La Región incluyo en una colección que regaló a sus lectores con vistas aéreas de la ciudad, algo totalmente novedoso y original en aquellos años 50.

 La lamina muestra la iglesia de la Inmaculada en las faldas del Montealegre, antes de recibir la visita del convento que el obispo Blanco  Najera auspició en un terreno próximo destinado a dar cabida a la congregación del Divino Maestro y al colegio que las hermanas regían; y lógicamente antes de que en las cercanías se asentara el actual colegio de la Inmaculada.

2/5/14

Manuel Martínez-Risco y Macías (Federico Román Alonso)

  


 El día 3 de mayo se cumple el sexagésimo aniversario del fallecimiento en París del físico orensano Manuel Martínez-Risco y Macías. Estaba exiliado por haber sido diputado de Izquierda Republicana. Por su prestigio, el antiguo catedrático de Acústica y Óptica de la Universidad Central, fue nombrado “Maître de recherches” en el “Centre National de la Recherche Scientifique” (CNRS), adscrito al laboratorio de Física atómica y Molecular que dirigía Francis Perrin en la Sorbona, cargo que ejerció hasta su muerte.
   En la primera fotografía lo vemos en el laboratorio del premio nobel Pieter Zeeman (en el texto nos indica que se la hizo a sí mismo, en julio de 1910), en Amsterdam, donde disfrutaba de una beca de la Junta para la Ampliación de Estudios; llevando a cabo los trabajos que le servirían para la lectura de su tesis al regreso a España.

   La segunda, es la fotografía de una caricatura que le hizo su amigo Castelao, ambos grandes defensores de la Autonomía para Galicia.

Este retrato en primer plano fue obra del famoso fotógrafo Alfonso Sánchez García: “Alfonso”, en su estudio de Fuencarral, 6, de Madrid.


   La última fue tomada por un fotógrafo callejero en París, en noviembre de 1951, después del fallecimiento de su mujer, la también orensana Fernanda Pérez Colemán, con una dedicatoria, al reverso: “A mis hermanos Federico y Jesusa, y a mis sobrinos Socorrines y Ficos, con el mayor cariño. Manolo. En mi soledad”


   Como muestra de sus ideas, añado el siguiente párrafo que dirige, desde el exilio, a Ramón Otero Pedrayo: “…Trataré, como he tratado siempre, de obedecer a los dictados de mi conciencia, aunque me tiranice y haga sufrir. Por lo menos, dejaré el mundo con la convicción de que hice siempre lo posible por mantener la categoría de persona decente: será ese mi premio, y no busco ningún otro…”. Y sobre su persona escribió el general Emilio Herrera: “Su concepto de la dignidad y su repulsa a la injusticia, a la arbitrariedad y a la ilegalidad le hicieron rechazar la colaboración que se le ofreció, espléndidamente retribuida, en organismos internacionales en que el gobierno totalitario español está admitido…”. René Lucas, profesor de la Sorbona, en representación del alto centro universitario, pronunció unas palabras de homenaje,  en el atrio de la iglesia de Saint-Pierre-de-Neuilly, poco antes de que los restos de Martínez-Risco fuesen trasladados al camposanto orensano: “Es un honor del Centro Nacional de la Investigación Científica haber acogido a este sabio, y de haberle permitido continuar con sus investigaciones con el nombramiento de Profesor de Investigación. Saludamos en Martínez-Risco a la vez al hombre de ciencia y al hombre cuyos sentimientos de nobleza, espíritu de sacrificio y de solidaridad humana, pueden ser dados como ejemplo”.

En esta ocasión no me he atrevido ni siquiera a presentar esta colaboración del amigo Federico Román Alonso. Nadie mejor que el para rendir este homenaje a uno de los ourensanos mas nombrados en el mundo de la ciencia; su tio-abuelo Manuel Martinez-Risco y Macias

Gracias Federico.

1/5/14

Gente Mayor "La Región" Diciembre 2012


Hoy día festivo, aprovecho para recuperar uno de los artículos que publique en el suplemento Gente Mayor de la Región. Se trataba de una recopilación de datos sobre la empresa La Ferrocarrilana que prestaba sus servicios de pasajeros en la Provincia; su sede en la ciudad estaba justo pegada al mítico Roma.

Este fue el artículo del mes de enero de 2013. Recordad que este domingo toca suplemento; en esta ocasión la temática serán las viejas FÁBRICAS de CHOCOLATE en Ourense.

La Ferrocarrilana


   "Cuentan las crónicas, que surgió la Ferrocarrilana como un complemento del Ferrocarril, la construcción de líneas requería su tiempo, (fijaros en el Ave), pero se quería aprovechar el servicio lo antes posible; eso obligo a que tren y diligencia convivieran durante mucho tiempo.  Si un Ourense-Madrid en diligencia suponía cuatro días de viaje, al iniciar este servicio combinado se podría realizar perfectamente en tres, Madrid Zamora en tren, Zamora Ourense en Diligencia.
  Su nacimiento, fue como digo, a la sombra del tren, y su papel se suponía secundario. Sin embargo poco a poco fue creciendo, y se convirtió en imprescindible; al servicio de diligencia, se unió el de restaurante, y al poco tiempo el de hotel, (incluso existía la posibilidad; supongo que por una buena suma, de que en el tren viajara el coche, para continuar viaje al llegar al final de línea, sin contar con los servicios del lugar, o si acaso, utilizar las caballerías).  Para dar esos servicios, o bien se llegaban a acuerdos con empresarios locales, o la propia empresa afrontaba directamente la inversión; en Coruña y Ribadeo por ejemplo existió el Hotel La Ferrocarrilana. 
   Ourense no fue ajena a estos servicios; y desde un principio existió una vinculación entre esta empresa, y nuestro Hotel Roma (es posible que ya en la etapa anterior, existiera relación, cuando el Hotel era la fonda de Cuanda), que hizo innecesaria la inversión de la empresa en nuestra ciudad; al hacerse el Roma, cargo de todo; de hecho aun después de abierta la línea hasta Madrid, durante años hubo coches que desde la estación trasladaban a los viajeros directamente al Roma. Y el matrimonio Arias y su hijo Leopoldo mantuvieron la atención al restaurante del ferrocarril, cuando estaban al mando de las cocinas del Roma. 
Lo único que tuvo que montar la empresa en Ourense, fue una pequeña administración, que como no; estaba al lado del Hotel Roma, como podéis ver en el recorte de la postal de principios del siglo XX, que encabeza esta entrada."
Las Diligencias

Hablar de una diligencia, para los de mi generación, es recordar el Oeste Americano, los indios,  los vaqueros, Yul Brynner y John Wayne.
      Raro es que se nos ocurra pensar que aquí también tuvimos una época en la que para viajar se usaba la diligencia.
Fue en 1816, cuando en España comenzó a utilizarse el coche de caballos para transporte público.
 Se trataba de grandes carromatos capaces de acoger a una veintena de viajeros y tirados por una reata de hasta doce caballos. Galicia (como casi siempre) tardo un poco más en disfrutar de ese servicio con empresas; (a título particular probablemente nuestro carro de bueyes, fuera anterior a todos esos inventos), del primero que tengo noticias, allá por el año 1830, es del servicio que unía Santiago con Coruña, seis o siete horas de un traqueteo infernal, ofrecido por las diligencias de La Ferrocarrilana, que así  se llamaba la empresa.

   A Ourense también venían la empresa El Volador (Vigo-Ourense) para enlazar con Madrid; y la de Manuel Sotillo (Vigo- Valladolid).
En el fantástico texto de Alejandro Pérez Lugín, “La casa de la Troya”, ya nos habla de La Ferrocarrilana, y don Ramón Otero Pedrayo en su Guía de Galicia hace lo propio.

 Recorridos de los antiguos trenes a Galicia
Salida de Madrid, en tren pasando por Portugal, y destino Vigo, allí traslado de nuevo en ferrocarril a Coruña, para finalmente utilizar la diligencia.     Recordad que a Ourense los primeros trenes de Madrid, venían por Vigo terminando el recorrido en la desaparecida estación del Ribeiriño, (no confundir con la vieja de Canedo), por “extraño” que hoy pueda parecer, las dificultades del Padornelo, marcaban la ruta