Consejos y avisos

19/1/18

Hogar del Soldado en el Rgto. Zamora 8



Fotógrafo Reza
Circa 1975
BDFR1975000337
Hogar del soldado o Bar de Tropa en el Zamora 8
Papel prensa, Colección Diputación provincial, (publicado en la revista Orense)

  Detalles: No es una cuestión de rancio machismo, sino una realidad histórica. Hoy es totalmente normal que las mujeres formen parte de las fuerzas armadas, pero en mi época de mili ya no solo era impensable que ellas pudieran servir en el ejercito, sino que incluso era algo extraordinario, el ver mujeres de visita por el cuartel.
    Alguna esposa de mando muy de “cuando en cuando”; la fiesta de la patrona era el día en que mas damas aparecían por el acuartelamiento, los fotógrafos solían llevar al claustro a las parejas de novios y ahora que recuerdo en contadas ocasiones alguna boda se celebro en el cuartel; pocas mas eran las opciones de visitar las instalaciones, (aunque oficialmente se podía visitar el claustro pocos particulares lo solicitaban) .

    De todas formas que nadie piense que eran instalaciones en las que había que ocultar nada, al margen de los temas relacionados con armas que si que eran más reservados, el resto de instalaciones podrían compararse a las de cualquier colegio mayor o centros de índole semejante.
      Aquí tenemos el lugar mas valorado por la tropa (después de la litera y las letrinas, ¡bueno! y el comedor), de hecho aunque había división de opiniones a la hora de referirse a él, eran muchos los que le llamaban "Hogar", ¿por algo seria?.
 Conversaciones distendidas, bocatas de sardinas, cervezas, copas de sol y sombra, eran lo habitual. Pero había de todo: celebraciones cuando se acercaba el licenciamiento, pequeñas broncas, alguna critica a los mandos pero sobre todo risas y gritos, allí se practicaba como en ningún otro lugar el noble arte del "dolce far niente".
    Recuerdo al hilo del tema, un soldado, bonachón, excelente persona, trabajador incansable, pero un poco bruto, que estaba destinado en la granja del Cumial , (una decisión mas que acertada). El muchacho era extremeño y llevaba toda su vida en las dehesas, al cuidado de los gorrinos de pata negra, con lo cual cuidar a los gorrinos ourensanos en cautividad para el, era un juego. Lo que me llamaba la atención de este soldado era que su dieta de media mañana al menos, consistía en unos cortes de navaja albaceteña a un "bloque" de UNTO que llevaba envuelto en papel de aquel marrón (típico de las charcuterías), en el Hogar del Cumial, se le veía delante de una cerveza y con su paquete abierto en la barra cortaba un buen pedazo que sujetaba con una mano, y en la otra soportaba un chusco de pan de los del desayuno, para el semejaba ser "bocatto di cardinale", para los demás, algo increíble. De echo el bueno de.... insistía siempre en convidar, pero pocos o ninguno eran los que aceptaban la invitación.

     Otro día seguiré con anécdotas de la mili, cuando se acaben las mías os contare las de Pagan, Calviño, Francisco, Rodicio, Freire........ esto da, ya no para un libro, sino para una enciclopedia.

18/1/18

Aquel Progreso


Fotógrafo José Pacheco
Circa 1908
APPJ1908000336
Calle del Progreso a la altura del Parque Infantil "Alameda del Concejo"
Papel fotográfico, Colección Augusto Guedes

  Detalles:  A medida que vas viendo estas imágenes, se hace más fácil valorar lo que es el auténtico Progreso.  
    Aceras empedradas, calles asfaltadas, hoy eso es algo totalmente habitual, pero ¿os imagináis cuando nuestras bisabuelas tenían que caminar por calles como la que hoy os muestro?, (en verano polvorientas y en invierno un lodazal) con sus vestidos hasta los pies, sus zapatitos de tela con algo de tacón sin olvidarse de los tocados tan elegantes que llevaban que no dejaban de limitar la visión. Todo un suplicio y maxime cuando iban a una reunión de "amigas" en la que le iban a realizar una "radiografía" de cuerpo entero.

      Para que os situéis, la fotografía está sacada desde lo que hoy sería entrada de vehículos en el antiguo Palacio de Justicia, hoy aún no tengo claro que es???. El edificio que se ve después del terraplén,  hoy tendría en los bajos un Supermercado y subiendo por las escaleras que conducen a Concejo, encontraremos las oficinas de la Once. En la acera de enfrente de aquellas como podéis ver existian varios barracones dedicados a la venta de flores y de allí o de la trasera de alguna de las casas de la zona se habrian escapado una gallina y un pavo que si buscáis con calma en la fotografía encontraréis, (el pavo descansaba tranquilamente en medio de la calzada y la gallina iba a buscar el coche al parking).
     Por extraño que parezca sin embargo creo que algunos de los edificios que se ven de piedra al fondo de la calle a la derecha aún siguen en pie, pertenecen o pertenecieron, (que no lo puedo asegurar ) a familias como los Tejada, los Sánchez, los Feijoo ....  

     ¡¡¡¡Ahhh!!!! de noche no era muy recomendable pasear por la zona, la iluminación como podéis ver dejaba mucho que desear.

17/1/18

Rúa San Fernando

Las viejas casas que se ven a la izquierda hoy creo que alojan el edificio Dorzan.
Fotógrafo Augusto Pacheco
Circa 1958
APPA1958000335
Calle de los Hermanos Villar, antigua San Fernando
Papel fotográfico, Colección Augusto Guedes

  Detalles:  Muy poco es lo que se tiene hablado de esta calle a pesar de su más que céntrica situación actual.
      A mi me gusta pensar en ella como una de las rúas que daban acceso a la vieja ciudad "amurallada de Auria". La calle de San Miguel, (Rapagatos), fue en tiempos el límite de la ciudad, las casas de la parte izquierda (bajando), supuestamente hacían funciones de cierre de la villa, aunque con excesiva frecuencia, presentaban huecos no-oficiales que permitían acceder a personas y mercancías de manera discreta. A modo de ejemplo, no sé si recordáis que cuando cerró el Bar Miraflores (hoy creo que se llama La Brava), apareció un tramo de calzada de las típicas de Ourense con pequeños cantos rodados, posiblemente ese fuera un acceso; Si nos dejamos guiar por alguno de los viejos planos que se conservan de nuestra Auria,  aparentemente en las cercanías del Restaurante Monterrey, partía un camino que facilitaba llegar a la Corredoira (Santo Domingo) sin pasar por la plaza del Hierro.

   Divagaciones aparte, lo que si sabemos de cierto, es que esta calle se llamó de San Fernando al menos desde el siglo XV, y conducía desde la Cruz de Pantrigo, (hoy plaza de Santa Eufemia) hasta o Eiro dos Cabaleiros También llamada Plaza del Cid, da Hortiña etc...), supuestamente sus bajos estarían ocupados por figones y tabernas para dar la bienvenida a los viajeros.
       En 1932 la corporación Ourensana decide honrar a don Saturnino y a Don Amador Villar Amor titulares de la academia conocida como de los Villares cambiando el nombre de la calle, en recuerdo de que su academia había estado en el número 25, (hoy Chocolatería Cándido), hubo que esperar hasta el 27 de mayo del 1934 para hacer el homenaje real, aprovechando el viaje de muchos de los ex alumnos residentes en la ciudad Olivica para rendir también homenaje al gran "Cachamuiña".