Dos son las joyas arquitectónicas del barrio de O Couto: el Santuario de Fátima y el Castillo del Santo Ángel. De ambas existen fotografías que ilustran su construcción, por lo que ya no nos sorprende la fisonomía que presentaba el barrio en aquellos años.
Sin embargo, no deja de llamar la atención la magnitud de los cambios realizados en un periodo de tiempo relativamente corto. Si se detienen a estudiar esta fotografía, descubrirán que, además de nacer calles enteras, prácticamente todos los edificios —a excepción de la iglesia y el castillo— han desaparecido o se han transformado radicalmente. Asimismo, los huertos y viñas que antaño surtían a los vecinos han dado paso al asfalto y al crecimiento urbano actual.










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