No seré yo quien niegue el cambio climático, muchos indicadores lo
confirman, pero eso no es óbice para ignorar que el clima tiene una característica
singular que es la de ser cíclico.
Mis recuerdos me llevan a
los 15 años, allá por los años 70 en que a partir de finales de noviembre todo
el mundo comenzaba a hablar de subir a la nieve, eran tiempos en los que
algunos afortunados pasaban el fin de semana entero en aquel paraíso natural, y
bajaban el domingo por la noche morenos como si hubieran estado un mes en el
caribe...
Otros se conformaban con
madrugar el sábado por la mañana y armarse de paciencia para hacer las colas
"eternas" (15 o 20 min, ríete tú de la hora que hoy se hace en alguna estación para
alquilar el material). Cola para el for fait, cola para el alquiler, y como fueras principiante
cola para coger monitor.
Yo me libraba de todo eso. En
aquellos años no le veía el gustillo a caer espatarrado por una pista blanca
que normalmente tenía hielo y como mínimo te levantabas todo mojado, ahhh
porque a todo esto los equipos eran muy precarios, desde luego que vaqueros
no, pero las térmicas, los cortavientos, la ropa técnica era algo que solo
conocían los “especialistas”, el resto….
El
siguiente paso fue casi llegando al 2000, que me “obligaron” a cogerle gusto al
desliz con esquíes, y en el puente de diciembre ya podías acercarte a disfrutar
de la nieve. Ahora llevábamos unos añitos con gran escasez pero ya veréis como
este año es preludio de otros tres o cuatro años de nieve. ¡¡¡OJALÁ!!!!
por que ya sabéis aquello de: año
de nieves, año de Bienes”











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