Foto de Santa María de Castrelo de Miño del año 49, a sus pies parece reconocerse un barracón. Pero….
Balneario de Santa María de Castrelo de Miño
Ourense termal, no es únicamente un slogan, es una auténtica realidad histórica.
Nuestra provincia posee desde siempre una riqueza en aguas termales y de riqueza mineral de las mas importantes de Europa, y desde luego que debemos explotarlo como parte de nuestro gran patrimonio. Pero lo primero será conseguir que nosotros lo conozcamos. Expertos como la profesora Marita Souto, hace tiempo que estudian y ponen en valor nuestras aguas termales, pero es un trabajo muy extenso.
Hoy, os voy a “presentar” un balneario que se cree, existe desde la época de los romanos, pero del que se hace complicado encontrar información, me consta que tuvo su público desde los finales del siglo XIX, y que quizás, por que su entorno “pedía a gritos” un embalse, tuvo que dejarse perder, “o casí”. Me refiero al balneario de Santa María de Castrelo de Miño. Hoy conocido como Termas de O Diestro
Es posible que sea demasiado pretencioso calificarlo de balneario, máxime si lo comparamos con las instalaciones a las que hoy en día estamos acostumbrados, piscinas, chorros, masajes, alojamiento, restauración, etc. Todo un lujo; sin embargo nuestros mayores y los suyos, no pedían tanto, les bastaba con que algún medico de prestigio les recomendara tomar las aguas de tal o cual fuente, para que ellos se lo tomaran en serio y así lo hicieran. Uno de los doctores que recomendaban su uso fue Nóvoa Santos…
Este balneario de Castrelo es un ejemplo de ello, ya que por mis datos nunca pasó de ser un conjunto de tres o cuatro barracones, dos principales que cubrían unas bañeras pétreas y alguno más en el que únicamente existía una surgencia de agua, en la que los usuarios recogían el agua que bebían. Una de las principales quejas era que terminado el baño tenían que salir de la barraca, en ropas menores hiciera frio o calor!!!!. Me olvidaba contar que después de la inmersión en la bañera, lo suyo era sumergirse en el Miño, cosa que también es muy saludable.
La ubicación de las termas era de gran belleza, y las surgencias al margen de las aprovechadas, proliferaban por toda la pared rocosa de la orilla, eso hacia incluso interesante la visita aunque no se fuera a aprovechar la riqueza termal. Para llegar, existían dos opciones. La primera era la de acercarse por tierra desde Ribadavia, por cualquier medio, la existencia de un puente medieval lo facilitaba mientras duró, y el día que este desapareció, mientras se levantaba el nuevo, la mejor manera era el uso de barcas. Que según cuentan resultaba un viaje de gran belleza.
Pero el traslado diario no dejaba de convertirse en un engorro, y las posibilidades de pernoctar eran escasas; los más afortunados podían alojarse en un enclave fantástico, pero sin comodidades, pues era realmente una taberna que acogía a dos o tres huéspedes por día; eso si aumentando la fama de nuestra tierra de que somos de buen comer, la comida era de menú obligado, ¡pero que menú!: “Caldo Gallego, cocido con dos duros de jamón, una gallina, varias libras de vaca, chorizos enormes y botellones de vino”
Cuando más fama consiguió esta área termal se llegó a comparar las propiedades de sus aguas con las de balnearios franceses del nivel de Cauterets y Luchón, quizás su análisis químico lo confirmara, pero … Se trata de aguas termales que manan a una temperatura entre 41 y 50 grados; en al menos cuatro puntos se trata de aguas “sulfuroso-clorurado- sódicas” y en otro el agua es ferruginosa, con su característico olor a huevos chocos.
De los pocos datos que tenemos, se sabe que en 1919, la propiedad era de unos terratenientes ourensanos que tenían como encargada a una buena mujer llamada Teresa la cual ejercía de “bañera”; ella era quien cobraba ¡cuatro pesetas por la temporada y 1 por las aguas!, de las que la indiscreción del periodista llego a averiguar que dos tercios de lo cobrado eran para el propietario y el tercio restante para Teresa ¡¡¡¡(de la que ya se podían fiar porque si no!!!!!. De todas maneras con esos precios es posible que sí, se quisieran comparar con las termas de Francia, o como mínimo con las de Molgas, claro que en estas últimas las instalaciones eran infinitamente mejores.
Cuando en el 63 se aprobó la construcción del embalse, se supo que eso conllevaba la pérdida de al menos tres zonas termales, Santa Eulalia, Barral y Santa María de Castrelo, en la actualidad aunque el embalse desde el año 69, se encarga de ocultar toda la instalación cuando se abren compuertas, en la temporada seca se pueden ver e incluso utilizar las bañeras, porque la surgencia continúa activa; de hecho me consta que concello de Castrelo y diputación Ourensana, han realizado cátas para intentar habilitarlas, aunque de momento sin éxito, lo que se ha hecho es limpiar la zona y construir una pasarela de madera que facilita el acceso. Un dato que no he conseguido averiguar, es, el porque y desde cuando se ha comenzado a denominar Termas de O Diestro,???? . (no creo que tenga que ver con honrar al gran Castrelito, “diestro” oriundo de la zona, si no mas bien con algún derecho de la iglesia sobre el terreno, pero habrá que averiguarlo.
Al margen de que vuestro interés sea por las virtudes de las aguas, también podéis aprovechar la visita para contemplar una hermosa iglesia que goza de una apasionante historia, que por desgracia no todos los ourensanos conocemos. Castro, Monasterio, Castillo, han sido con toda probabilidad construcciones que en el lugar hubo, y en cuanto a personajes, podemos encontrar desde reyes de Galicia, hasta nobles guerreros muy activos como Airas Perez, sin olvidar a personajes como el arzobispo Diego Gelmírez o Doña Urraca, y en lo referente a tramas, desde asesinatos, hasta traiciones, pasando por apresamientos y huidas. Profundizar en la historia de Santa María de Castrelo que no os defraudara….
Fotos de la web del concello de Castrelo
Santa María de Melón, Bon Xesús de Trandeiras, Castelo de Maceda, San Salvador en Celanova, toda la Ribeira Sacra, Santa Comba, San Pedro….. La lista por fortuna es muy muy larga, o lo que es lo mismo tenemos un patrimonio en la provincia del que tenemos que estar muy orgullosos, y quizás deberíamos preocuparnos de conservarlo un poco mejor, y en estos tiempos en los que parece que el turismo es uno de los principales motores de la economía intentar rentabilizarlo!!!!
La zona antes del embalse, año 1956