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12/5/15

Alfredo Cid Rumbao (por Alfonso Cid)


Las ultimas colaboraciones que he recibido son para mi un autentico orgullo, y por ello no me atrevo a decir nada sobre ellas. Hoy Alfonso Cid nos hace una breve semblanza de su padre don Alfredo Cid Rumbao. MUCHISIMAS GRACIAS.

Alfredo Antonio Cid Rumbao nació el 8 de diciembre de 1912 en Allariz, entonces una próspera villa con importantes ferias de ganado y una pujante industria de curtidos y manufacturas de cueros. Fue el tercero de cinco hermanos, hijos de Alfredo y de Regina, una matriarca que siempre ejerció su autoridad familiar. Alfredo pasó muchas jornadas de su juventud en la droguería que regentaba su padre, con gran actividad y movimiento de gentes. Disfrutó de la villa, del Arnoia y de los privilegiados alrededores de Allariz. Quizás esto desarrolló en el un especial orgullo e interés por el valor y pasado de su casa natal.
     Estudió el Bachillerato por enseñanza libre en el Instituto del Posío en Ourense. Su vocación era la de médico pero el pragmatismo forzado por las dificultades económicas, le llevaron a cursar estudios de Profesorado Mercantil en la Escuela de Comercio de A Coruña. Seguiría luego el Plan Profesional del Magisterio de 1931 en la Escuela Normal de Ourense, entonces situada en la calle del Progreso, cerca de la prisión provincial.

     Pasó la guerra civil en Huesca, como oficinista. Militó en Falange aunque, pasados los años, se confesaba traicionado por lo que el franquismo había hecho del ideario falangista. En 1941 ganó por oposición una plaza en la Escuela Graduada de Prácticas adscrita a la de Magisterio. Se trasladó al barrio se A Ponte cuando se construyó el nuevo edificio de la Escuela y allí, desde 1967 ejerció como director del Colegio Nacional de Prácticas, la Aneja, adscrito a la que pasó a ser Escuela Universitaria de Magisterio. En este centro hacían sus prácticas los jóvenes maestros durante el último curso de sus estudios. Muchos recuerdan al profesor Cid Rumbao como una buena persona, gran pedagogo y profesor cercano. Por la Aneja pasaron en los años setenta muchos jóvenes vecinos de A Ponte tocados por el desarraigo provocado por la emigración a Europa de sus padres.
En 1940 fue nombrado cronista oficial de Allariz en reconocimiento a su trayectoria de trabajo investigador. Producto de la documentación que compiló sobre la historia de Allariz llegaría la declaración de Interés Turístico que le concedió a la villa la Administración central. Se consolidó así la importancia de Allariz como Villa y Corte Románica justificada en que fue lugar donde pasó parte de su infancia el Rey Alfonso X el Sabio y donde su esposa Doña Violante fundó el magnifico monasterio de Santa Clara. En el vivió su vejez y allí está su enterramiento. El trabajo de Cid Rumbao como descubridor y documentador de la importancia de Allariz en su pasado quedó recogido en numerosas monografías y finalmente condensado en su Historia de Allariz, publicada en 1984.
    En 1966 le eligen miembro correspondiente de la Real Academia Galega. En el año 1976 fallece Ramón Otero Pedrayo, y le sucede en el puesto de Cronista Oficial de Ourense. Su labor investigadora referente a la capital se volcó en numerosos artículos periodísticos y en su Historia de Ourense, considerada por el autor como la obra de su vida. Nunca fue publicada pero sirvió como base para posteriores investigaciones y publicaciones históricas. Entre las curiosidades de su labor como Cronista de la ciudad está su propuesta para la denominación de las numerosas nuevas calles que en la ciudad se fueron urbanizando en los años setenta. El método pasó por emplear nombres de ríos, montes o poblaciones de la provincia para dar nombre a estas calles que hasta entonces tenían asignado únicamente un número. La aplicación de este sistema causó polémica entre vecinos que no querían tener como dirección postal, por ejemplo, Monte Penamá por considerar que de ese modo quien le escribiese podría pensar que vivía en la montaña. Hoy en día, los barrios de San Francisco, O Vinteún o Cruz Alta están orgullosos de sus montes, ríos y villas.
La defensa y difusión de los valores y de la riqueza y la potencialidad de Ourense como destino para el turismo fue una de sus constantes. En 1970 publica la Guía Turística de la Provincia de Ourense articulada en itinerarios que, partiendo de la capital, proponían visitas temáticas a monasterios, paisajes, villas y otros atractivos, todos ellos descritos con un tono altamente didáctico y con apuntes e ilustraciones sobre su historia, anécdotas e importancia artística y patrimonial. El moderno esquema de esta guía la convirtió en texto fundamental para la elaboración posterior de folletos de divulgación y de la nueva Guía Turística Provincial editada por la Cámara de Comercio en 1998.

    También abordó el aspecto gastronómico del turismo con un librito titulado Ourense, ruta y mantel, editado en 1976. Durante los fines de semana recorría a bordo de un Simca 1.000, y con su esposa Manolita como choferesa, restaurantes y casas de comidas repartidas por la provincia. Lo hizo al estilo de la Guía Michelín ya que, presumía, nunca se identificó ni comió gratis en ninguno de los establecimientos.
    Alfredo Cid Rumbao escribió a lo largo de su vida centenares de trabajos sobre los valores históricos, artísticos, escenográficos, costumbrísticos y culturales de la provincia de Ourense, varias biografías de ourensanos y numerosas historias locales de la provincia. La mayor parte de esta interesante labor se publicó en La Región, de Ourense entre 1948 y 1976. Nunca consiguió cobrar del diario por estas colaboraciones y ni siquiera, se quejaba, le enviaban el periódico gratis a casa.
     Publicó también monografías sobre la historia y el arte de los monasterios ourensanos de Oseira, San Salvador de Celanova, Montederramo y Santo Estevo de Ribas de Sil.
    Entre los años cuarenta y sesenta formó parte de la asociación “Posío Arte y Letras”, a la que pertenecían personas amantes del excursionismo cultural que cada domingo visitaban lugares y acontecimientos de la provincia señalados por su valor histórico, artístico o etnográfico. Otra faceta por la que fue conocido y popular Alfredo Cid Rumbao fue por sus conferencias divulgativas sobre los valores de Ourense, que dio en sociedades culturales o vecinales y en centros de enseñanza. También ejerció como generoso guía turístico para grupos bien variados.
    En libros y revistas especializadas publicó, entre otras, Reseña histórica del Castillo de Allariz, en «Boletín del Museo Arqueológico Provincial de Orense», 1947; La verdadera patria del Padre Feijóo, en el mismo «Boletín», 1948; Allariz, en «Nuevo Diccionario Geográfico de España», 1957: Arqueología Alaricana. en «Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos de Orense», 1959; Escritores orensanos, en «Estafeta Literaria», 1965; La fortaleza Real de Allariz, en «Castillos de España», 1968; Orense, en «Guía de España MAPFRE», 1971: Los caminos de Santiago en la provincia de Orense, en «Santiago en toda España», 1972; Historia de la ciudad de Orense, en «Galicia Turística», 1976.
    Fue condecorado con la Cruz de Alfonso X El Sabio por sus méritos pedagógicos, y obtuvo el premio "Celanova, Casa dos Poetas", en su primera edición (1985), compartido con Xosé Luis Méndez Ferrín, Uxío Novoneyra y Rircardo Carballo Calero.

     Alfredo Cid Rumbao falleció en Ourense en marzo de 2000, y sus restos reposan en el cementerio municipal de Vilanova en Allariz.

Alfredo Cid Rumbao logró hacer una su profesión de maestro y su pasión de investigador y divulgador. Sus escritos tienen el tono didáctico preciso para hacer interesante y popular la historia. Sus conferencias y visitas guiadas descubrieron a muchos un Ourense ignorado. Aquí le vemos, con gabardina y gafas, guiando a un grupo de estudiantes a principios de los años ochenta. 
Nota de Rafa Salgado. Acompañado casualmente por quien le había de sustituir en el cargo de Cronista de nuestra ciudad, Anselmo López Moraís.

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