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Temporada de Verano......

Desde el lunes 16 de Junio, hasta finales de Septiembre, OurensenoTempo se va de vacaciones.

Durante este tiempo, solo subiré entrada los martes y jueves (que pueda); y en el diario La Región podréis leer mi artículo los viernes. El primer domingo de cada mes, también en el suplemento "Gente mayor".

Desde el domingo 13 de julio tenéis la colección de laminas "Ourense imágenes del ayer" los viernes, sábados y domingos gratis con la Región.

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18/7/13

Alejandro Mosquera Caride (Santiago Mosquera)

Alcalde en 1920

   Alejandro Mosquera Caride, era el hermano menor de mi abuelo Aquilino. Alejandro nació en 1871 en Santiago, donde estudió, al igual que mi abuelo, medicina, aunque nunca llegó a ejercer. En 1902 se fue a La Argentina, en donde se casó con Francisca Ferrando Semino (Paquita), de acaudalada familia naviera (curiosamente, un hermano de ésta, se casó con mi tía Carmela Mosquera Blanco, sobrina de su marido).
   Alejandro y Francisca volvieron de La Argentina alrededor de 1905, instalándose en Orense, en la casa de Junquera, quizá la obra cumbre de Daniel Vazquez Gulías. Era por entonces, la casa más lujosa de Orense, pues tenía agua corriente, luz eléctrica y ascensor, amén de una impresionante escalera con balaustrada de caoba maciza. A los pocos meses de su estancia en Orense, Paquita, aquejada de una especie de "morriña recíproca", escribía a su padre , lamentándose del clima, del poco ambiente y de la precariedad de su vida en Orense. Tantos debieron ser sus lamentos, que su padre embarcó raudo para comprobar con sus propios ojos cuan de lamentable era la vida de su hija en Orense. Cuando el cochero, tras darle la dirección, lo dejó delante de la casa, y comprobó como en realidad vivía su hija, montó en cólera, dió la vuelta y se volvió para Buenos Aires, no sin antes advertir a su hija que nunca más se quejara de vicio.

   Alejandro se dedicó a la política local, fue concejal y el 26 de enero de 1919 fue elegido por unanimidad alcalde de la Corporación. En su discurso de toma de posesión dijo que no sabía si tendría fuerzas para asumir el cargo, pero que lo aceptaba llevado de su cariño por la ciudad. Reconoció que la situación económica del Concejo era lastimosa, y que no hacía programa de gobierno, pero pensaba que los principales problemas eran las subsistencias (sic), la higiene pública y la Plaza de Abastos. La sesión de investidura terminó con champagne y cigarrillos para los concejales y los periodistas, lo cual demuestra que, efectivamente, tenía madera de político.
   Duró poco más de un año en el cargo, y volvió a La Argentina, de donde regresó en 1923, asumiendo durante unos meses otra vez la Alcaldía, en un año especialmente convulso por el continuo cambio de alcalde.
Hijos mayores de don Alejandro
   Tuvieron siete hijos, entre ellos tres fueron médicos (uno de ellos fué uno de los primeros directores de La Paz) y uno farmaceútico, que instaló farmacia en el pueblo de sus antepasados, Tamallancos, donde todavía atiende las necesidades farmacológicas del pueblo el último de los nietos de D. Alejandro.

En la entrada titulada alcaldologio, ya tenéis esta nueva fotografía, y posiblemente encontraréis alguna cara nueva. Ya os comente que debéis pasaros por las entradas de personajes con frecuencia.