Consejos y avisos

Mail ourensenotempo@hotmail.com

En el lateral derecho del blog, tenéis las advertencias legales.

La entrada de hoy, marca el inicio de la temporada veraniega, en la que por costumbre el blog se toma unas ciertas libertades: la entrada diaria se convierte en semanal o poco mas, y los textos en ocasiones son poco mas que un par de frases. Pero es que no hay que agobiarse y de vez en cuando viene bien un descanso, ¿no???.

Importante

Antes de coger fotos del blog y compartirlas en Facebook o cualquier otra página o foro, PREGUNTAR. La mayoría son mías o de personas que no tienen inconveniente en prestarlas, pero hay algunas que por expreso deseo de su autor o propietario de los derechos no se pueden utilizar de manera indiscriminada.


4/12/12

Maristas en construcción (foto aérea)

    Hace ya tiempo que os comente, que el diario La Región en los años cincuenta había contratado la realización de unas fotografías aéreas de la ciudad. Algunas ya estaban localizadas, y ahora gracias a Numismática Álvarez, y la intermediación de Lisardo Mazaira, he podido acceder a una copia con lo cual podremos poco a poco revisarlas, y descubrir detalles que escondía o esconde nuestra Auria.

   Hoy para comenzar, podemos ver cómo iban las obras del colegio Maristas en Bedoya.

   El lateral de Bedoya, y el patio cubierto, comenzaban a vislumbrarse, (fijaros en la tapa a mi me parece una estructura redonda, innovador para aquellos años, no?), y la zona de Valle Inclán mucho más avanzada, (el bloque mas proximo al actual pabellón), pronto podría acoger a los estudiantes “deseosos de ocupar las nuevas aulas para estudiar”, (antes de que me digáis nada, ya os confirmo que es irónico). La propia calle Bedoya estaba pasando de ser un pequeño “Carreiro”, (dos defuntos, se llamaba) a la calle que hoy conocemos; Cuatro Caminos, el cruce que había en la esquina superior del colegio, estaba en esos momentos en plena remodelación, con lo cual no se ve bien en la imagen.

   Aparece el pequeño chalet que ocupaba su lugar preferente en el patio, y las antiguas viñas, que alguno reconoce haber asaltado en alguna ocasión, seguro que el propietario las vendió después de no conseguir que el comienzo del curso se retrasara hasta que rematara la vendimia.

   Y por último fijaros en la casita que ocupaba la esquina de Concejo con Juan XXIII, vivir en un chalet en el Parque, que lujo...., Pues aún queda alguno!!!!. Dos por lo menos